Estados Unidos volvió a atacar una narcolancha en el Pacífico y dejó dos muertos
El ejército de Estados Unidos informó que este lunes llevó adelante un nuevo ataque contra una embarcación que navegaba en el océano Pacífico oriental y que, según inteligencia militar, formaba parte de rutas utilizadas para el tráfico ilícito de drogas. La operación dejó como saldo dos personas muertas y un sobreviviente.
De acuerdo con el Comando Sur (SOUTHCOM), la acción se realizó sobre un bote sospechoso que operaba en zonas identificadas como corredores del narcotráfico. Un video difundido por el propio organismo en la red social X mostró el momento exacto de la explosión que destruyó la embarcación en alta mar.
Tras el ataque, las autoridades estadounidenses dieron aviso a la Guardia Costera para poner en marcha un operativo de búsqueda y rescate con el objetivo de localizar al único sobreviviente. En un comunicado oficial, se indicó que la nave atacada “fue identificada como parte de operaciones de tráfico ilícito de drogas”.
La ofensiva se enmarca en el plan Lanza del Sur, una estrategia impulsada por la administración de Donald Trump desde septiembre del año pasado. Desde entonces, Estados Unidos ejecutó más de 36 ataques contra embarcaciones sospechosas en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico.
Según datos oficiales del Pentágono, el número total de víctimas de estos bombardeos asciende a al menos 130 personas, entre fallecidos confirmados y desaparecidos que se presumen muertos. “Hasta inicios de febrero”, detallaron, “120 personas murieron de forma inmediata y otras diez se consideran desaparecidas” tras caer al mar o no ser encontradas durante las tareas de rescate.
El presidente Donald Trump defendió la política militar en foros internacionales y aseguró que “se ha logrado detener casi el 100% de las drogas que entran por vía marítima”. Además, justificó la escalada al afirmar: “Estamos en conflicto armado con los cárteles”. Pese a las críticas y a los intentos de la oposición demócrata por limitar estas acciones, la Casa Blanca ratificó que mantendrá los ataques preventivos como parte de su estrategia de seguridad nacional.