La actividad económica habría repuntado en diciembre, según analistas
Tras la leve caída del 0,3% registrada en noviembre, distintos informes privados anticipan que la actividad económica argentina habría mostrado una recuperación en diciembre, lo que permitiría cerrar el último trimestre del año con números positivos. Para el ministro de Economía, Luis Caputo, este repunte resulta clave para consolidar una señal de estabilización macroeconómica y proyectar un mejor desempeño de cara a 2026, aunque los especialistas advierten que la mejora aún es dispar entre sectores.
De acuerdo con el Índice Líder de Actividad Analytica (ILA), que utiliza datos de alta frecuencia con fuerte correlación con el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), en diciembre se habría observado un alza del 0,2%. Ese avance implicaría un crecimiento trimestral del 0,1% y una expansión anual cercana al 4,3%. “La actividad agregada mostró una mejora muy moderada en un contexto que continúa caracterizado por una marcada heterogeneidad sectorial”, señala el informe. Entre los rubros más dinámicos se destacaron el consumo durable y la construcción, con subas en ventas mayoristas de vehículos (+21,1%), el Índice Construya (+8%) y el consumo de cemento (+0,3%), además de una mayor demanda eléctrica de grandes usuarios (+7,2%). En contraste, la industria continuó débil, con una fuerte baja en la producción automotriz (-9,1%) y menores patentamientos (-1,8%).
El agro volvió a jugar un papel determinante. Según la consultora Equilibra, si se excluyera el sector agropecuario del cálculo, la actividad habría caído 0,7% en lugar de mostrar una suba. “La mejora de la actividad en diciembre 2025 responde exclusivamente al agro: impulsada por una cosecha récord de trigo, más que compensó la caída en la producción no agropecuaria mencionada, aportando 2 puntos porcentuales (p. p.) de expansión a la actividad. De hecho, en diciembre de 2025 la actividad agropecuaria trepó 28 % i.a., y 10,5 % en su medición desestacionalizada”, detallaron. Esto refuerza la dependencia del crecimiento respecto del campo, en un contexto donde otros sectores todavía no logran consolidar una recuperación sostenida.
No todas las mediciones coinciden con ese diagnóstico. OJF & Asociados estimó que diciembre habría cerrado con una contracción mensual del 0,6% y una baja interanual del 0,2%. “La actividad anota una nueva caída en diciembre, que se suma a las bajas de los otros meses del cuarto trimestre, cerrando un 2025 que fue de mayor a menor, y donde el último cuarto del año observó una baja de 0,5 % al comparar con el tercer trimestre”, indicaron. Sin embargo, la consultora mostró mayor optimismo para el próximo año: “Esto debería traducirse en mejor oferta de crédito productivo y en una mejora en los niveles de inversión. Entre las debilidades, debemos mencionar un mercado laboral estancado y precarizado, e ingresos de las familias deprimidos, factores que influyen negativamente en la demanda interna”.
De cara a 2026, Invecq prevé una expansión más acotada, en torno al 2%–2,5% anual, con un escenario de crecimiento sectorial desigual. “Durante la mayor parte de 2025, la actividad económica evidenció un agotamiento. Esta dinámica respondió a la debilidad del mercado interno: los ingresos reales se recuperan lentamente, el crédito perdió impulso en los últimos meses y ni la tasa de interés ni el riesgo país descendieron lo suficiente como para dinamizar la demanda”, señalaron. Aun así, proyectan que rubros como agro, minería, pesca y construcción podrían crecer entre 5% y 10%, mientras que comercio y servicios avanzarían más lentamente. Con tasas de interés reales todavía elevadas y reformas estructurales en proceso, el repunte dependerá en buena medida de la inversión y de la ejecución de proyectos del RIGI.