El Gobierno espera US$150 millones de China para una obra energética clave en Santa Cruz
En un contexto de fuerte alineamiento político con Estados Unidos, el gobierno de Javier Milei mantiene abiertas las vías comerciales con China y espera un desembolso de US$150 millones para reactivar una obra estratégica del sector energético. El Ministerio de Economía solicitó formalmente ese nuevo tramo de financiamiento a bancos chinos para retomar la construcción de una de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz, paralizada desde diciembre de 2023 tras el cambio de gestión.
Según fuentes vinculadas al proyecto al medio TN, el pedido se realizó antes de Navidad y apunta a destrabar fondos indispensables para reanudar los trabajos en la represa Jorge Cepernic, la que presentaba mayor grado de avance cuando se frenaron las tareas. El giro aún no está confirmado, pero resulta clave para reiniciar la obra antes del invierno. Este monto se suma a los US$1850 millones ya desembolsados entre 2015 y 2023, dentro de un financiamiento total acordado por US$4714 millones.
El Ministerio de Economía actúa como cliente formal del crédito ante el consorcio de bancos chinos que financian el emprendimiento. En octubre pasado, esas entidades y Enarsa, empresa estatal a cargo del proyecto, alcanzaron un entendimiento para asegurar futuros desembolsos, aunque restaba la solicitud oficial del giro. En paralelo, el Presupuesto 2026 prevé una asignación de $200.000 millones al programa “Apoyo a la Construcción de Aprovechamientos Hidroeléctricos en el Río Santa Cruz”.
Una vez que los fondos ingresen al país, la UTE constructora integrada por China Gezhouba Group junto a las firmas argentinas Eling Energía e Hidrocuyo prevé convocar nuevamente a parte de los trabajadores despedidos en marzo de 2024. En octubre, la empresa ya avanzó con licitaciones de insumos y llamó a unos 2100 exoperarios, aunque solo se reactivará una de las dos represas: la Jorge Cepernic, que alcanzó un 42% de avance. La central Néstor Kirchner, en cambio, quedó con apenas un 20% de ejecución y su futuro sigue bajo análisis.
La reactivación de estas obras resulta clave para el sistema energético argentino. Las represas podrían aportar hasta el 15% de la energía renovable del país, en un escenario marcado por la emergencia energética y la necesidad de importar electricidad en picos de demanda. Con las tareas detenidas desde fines de 2023 y una dotación reducida a apenas 120 empleados, el desafío del Gobierno es acelerar los trabajos en una ventana climática acotada, que en la zona del río Santa Cruz se extiende, como máximo, hasta el mes de mayo.