El riesgo país de Venezuela se desplomó tras la captura de Nicolás Maduro
El riesgo país de Venezuela registró una caída superior a los 3.800 puntos básicos luego de la captura de Nicolás Maduro en Caracas y su posterior traslado a Estados Unidos. El indicador financiero reaccionó de manera inmediata al cambio en el escenario político y refleja que los mercados comenzaron a considerar la posibilidad de una reestructuración de la deuda soberana, aunque reconocen que se trataría de un proceso largo y extremadamente complejo.
La baja fue contundente y se dio en pocos días. A comienzos de 2025, el riesgo país venezolano se ubicaba en 23.773 puntos básicos, mientras que al cierre de diciembre ya había descendido a 12.645. El viernes previo a la detención de Maduro cerró en 12.764 puntos, pero el lunes siguiente, con el exmandatario recluido en una cárcel de Nueva York, el indicador se desplomó hasta 8.898 puntos, una reducción de 3.866 unidades en una sola jornada.
El cambio político también impactó de lleno en los bonos venezolanos. En ese mismo lunes, la fuerte demanda de los inversores impulsó subas superiores al 30%, con títulos que ganaron más de 10 centavos de dólar. Aunque en los días posteriores se registró una toma de ganancias y parte de ese avance se revirtió, el riesgo país se mantenía en torno a los 10.415 puntos hacia el jueves, consolidando una mejora significativa frente a los niveles previos a la captura de Maduro.
A pesar de seguir ostentando el riesgo país más alto de la región, Venezuela volvió a captar la atención del mercado internacional. Analistas de JPMorgan señalaron que los bonos soberanos y los de PDVSA “han duplicado aproximadamente su precio en el transcurso de 2025, pero aún deberían experimentar un rebote mayor”. El repunte coincidió con el inicio del segundo mandato de Donald Trump en Estados Unidos, mientras que el país y su petrolera estatal mantienen incumplimientos por unos USD 60.000 millones en bonos, según estimaciones citadas por Reuters.
Sin embargo, las advertencias persisten. La deuda externa total de Venezuela, incluyendo obligaciones de PDVSA, préstamos bilaterales y laudos arbitrales, se estima entre USD 150.000 millones y USD 170.000 millones. Alejo Czerwonko, director de inversiones para mercados emergentes de UBS, advirtió: “La persistente incertidumbre política, la alta probabilidad de una reestructuración de la deuda larga y complicada, y la limitada visibilidad de la capacidad de reembolso de Venezuela probablemente limitarán la suba de los precios de los bonos”.
En la misma línea, analistas de Citi afirmaron al medio Infobae: “Esperamos que la reestructuración de la deuda de Venezuela sea excepcionalmente compleja, comparable a la de Grecia en 2012″, en un contexto donde el nuevo escenario político abre interrogantes sobre sanciones, apoyo internacional y un eventual regreso del país al radar del FMI.