2025-12-28

Guillermina Valdés habló de sus inseguridades: “Como hija, fui más cuidadora que hija”

Guillermina Valdés se permitió una charla sincera en la que puso en palabras aspectos profundos de su historia personal. A los 48 años, la actriz y empresaria reconoció que durante mucho tiempo relegó partes esenciales de sí misma. “Me postergué como mujer por mi propia inseguridad”, afirmó, dejando en claro que no responsabiliza a terceros por ese proceso interno.

La empresaria se mostro profundamente honesta al reflexionar sobre su historia personal y afectiva. En una entrevista íntima con Infobae, la actriz y comunicadora reconoció que durante gran parte de su vida asumió roles que no le correspondían. “Como hija, fui más cuidadora que hija”, afirmó, al describir un patrón que, con el tiempo, también se repitió en sus relaciones adultas.

Al referirse a sus vínculos amorosos, Valdés habló con respeto y sin reproches de Sebastián Ortega y Marcelo Tinelli, dos hombres fundamentales en su vida. “Me enamoré de dos personas muy importantes, con familias muy importantes”, señaló, y agregó una reflexión clave sobre su propia emocionalidad: “Había algo en mí que quería esconderse”, en alusión a sus inseguridades y a la dificultad para mostrarse plenamente.

La maternidad ocupa un lugar central en su relato. Madre de cuatro hijos, Guillermina aseguró que ese rol fue una de sus mayores fortalezas, pero también un refugio. Durante años, explicó, priorizó el cuidado de los demás por sobre el propio, hasta que entendió la necesidad de mirarse hacia adentro y revisar viejas heridas.

Uno de los momentos más conmovedores de la charla fue cuando habló del hermano que nunca llegó a conocer, fallecido siendo bebé, una historia que descubrió de adulta y que la impactó profundamente. Ese secreto familiar, según contó, fue determinante en su proceso terapéutico y en la comprensión de ciertas emociones que la acompañaron desde siempre.

Hoy, Valdés se reconoce en una etapa de crecimiento y transformación personal. Lejos de idealizar su recorrido, fue contundente al describirlo: “Me embarré bastante, me hice cargo de mis demonios”, confesó. Esa toma de conciencia, aseguró, le permitió empezar a vivir con mayor autenticidad y dejar de postergarse.

En ese camino de introspección, Valdés explicó a Infobae que durante años se refugió en distintos roles, como la maternidad o las relaciones, para no enfrentarse a sus propios miedos. “Muchas veces me escondí detrás de otros”, señaló, al tiempo que aseguró que hoy puede mirarse con mayor honestidad y hacerse cargo de sus decisiones.

La maternidad ocupa un lugar central en su vida. Madre de cuatro hijos, habló con emoción sobre el crecimiento de ellos y los cambios que eso implica, como la partida de una de sus hijas al exterior para continuar sus estudios. “Me genera orgullo y también un profundo aprendizaje”, expresó sobre esa nueva etapa.

Finalmente, Guillermina destacó que el aprendizaje más importante fue aceptar sus luces y sombras, entendiendo que el bienestar emocional no llega sin atravesar procesos dolorosos. Con una mirada madura, aseguró que hoy elige vínculos más honestos y una vida alineada con lo que verdaderamente siente.

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