Cristina Kirchner presentó una lista privada de visitas y pidió eliminar restricciones judiciales
La ex mandataria Cristina Fernández de Kirchner, actualmente bajo prisión domiciliaria, presentó ante la Justicia una lista confidencial de personas habilitadas a visitarla en su departamento de la calle San José. La nómina incluye familiares, abogados, médicos y custodios, y fue entregada por su abogado Alberto Beraldi al Tribunal Oral Federal N°2 en un pen drive con carácter reservado.
La entrega se realizó dentro del plazo estipulado por la Justicia, que había autorizado a la ex presidenta a recibir visitas de determinadas personas sin requerir autorización judicial previa, según informó Infobae. Sin embargo, la defensa insiste en que no debe existir ningún tipo de restricción en la cantidad ni en el tipo de personas que pueden ingresar a su domicilio, y anticipó que, de mantenerse esa medida, apelará a la Cámara Federal de Casación Penal.
En su presentación, Beraldi cuestionó que el tribunal no fundamentó por qué sólo algunos perfiles como familiares o médicos están exceptuados de pedir permiso. Como ejemplo, mencionó la necesidad de que Fernández de Kirchner pueda reunirse con contadores, apoderados legales, peritos, asesores y allegados personales vinculados a su actividad política y judicial.
En paralelo, el tribunal ya intervino en otra disputa: el uso del balcón del departamento por parte de la ex presidenta. Aunque no se lo prohibió explícitamente, le ordenó que evite acciones que alteren la convivencia vecinal, en clara referencia a los saludos a militantes congregados en el lugar. Los jueces recordaron que debe primar el criterio y sentido común sobre cuándo este tipo de manifestaciones pueden resultar perturbadoras.
Mientras tanto, los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola, que se opusieron a la prisión domiciliaria, todavía están en condiciones de apelar esa resolución. En su dictamen original, afirmaron que no existen razones humanitarias válidas ni motivos de salud que justifiquen la medida. También podrían impugnar la decisión del tribunal de permitirle usar tobillera electrónica, recurso que la ex presidenta había rechazado desde el inicio.