Hablaron los hijos de Timoteo Tintilay, el taxista asesinado en Boedo: "La familia está destruida"
El taxista Timoteo Tintilay, de 61 años, quien intentó defenderse y evitar que un asaltante escapara con su vehículo subiendose al capó del coche, falleció este fin de semana producto de un paro cardiorespiratorio en el Hospital Penna.
El hecho ocurrió en la esquina de la avenida San Juan y Pichincha, en el barrio porteño de Boedo, cuando el taxista Timoteo, se detuvo para realizar una compra en una panadería y cuando bajaba del vehículo fue sorprendido por un joven de 20 años con fines de robo.
Timoteo intentó resistirse al robo de su vehículo, por lo que se subió al capot del rodado. Sin embargo, el delincuente inició la marcha a gran velocidad, con el taxista colgado del techo, y tras conducir unas 15 cuadras, al llegar a la esquina de avenida Garay y Maza cruzó un semáforo en rojo y chocó contra un Peugeot 206.
"Sólo fue a trabajar y encontró esta tragedia. Queremos justicia por mi papá", dijo a la prensa, Graciela, la hija de Timoteo. Junto a ella, su hermano Lucas señaló: "Queremos despedir a mi papá en paz, queremos estar tranquilos". "La familia está destruida, no podemos creer lo que pasó, sólo pedimos justicia por mi papá", manifestó.
Vale recordar además que el detenido por el crimen, Carlos Daniel Robledo, había sido arrestado el pasado 8 de diciembre en el barrio porteño de Montserrat. Empujaba ese día una motocicleta que no era de su propiedad. El Juzgado Criminal y Correccional N°5, a cargo de Manuel Campos, ordenó su detención pero sólo pasó una noche en la comisaría: el juez lo liberó 24 horas después.