Fortunato Mallimaci: "Lo del sacerdote Guilherme fue una continuación del 24 de marzo"
El doctor en Sociología y especialista en religión analizó el fenómeno generado en torno al sacerdote portugués Guilherme Peixoto y lo vinculó con una expresión social más amplia.
El doctor en Sociología y especialista en religión, Fortunato Mallimaci, analizó el fenómeno generado en torno al sacerdote portugués Guilherme Peixoto y lo vinculó con una expresión social más amplia, atravesada por la memoria colectiva y el contexto político actual. “Lo del sacerdote Guilherme fue una continuación del 24 de marzo”, afirmó, en referencia a la pasada histórica jornada de conmemoración del Golpe de Estado en Argentina de 1976.
Mallimaci planteó en diálogo con Tuny Kollmann en Radio 10 que los fenómenos religiosos deben leerse más allá de lo estrictamente espiritual: “Lo primero que uno tiene que tratar de interpretar es a los fenómenos religiosos como sociales, culturales y espirituales. Expresan en un momento en determinada sociedad cómo son esas creencias”, explicó, subrayando el vínculo entre fe y contexto social.
En ese sentido, señaló un cambio en la forma en que los jóvenes canalizan sus inquietudes. Según el especialista, los partidos políticos han perdido capacidad de representación, lo que empuja a nuevas generaciones a buscar respuestas en lo religioso. “Una vez que uno empieza a ver el espacio público, los partidos políticos que canalizaban esa bronca de los jóvenes hoy no lo hacen. Y esos jóvenes van a la búsqueda de lo religioso, sea en el evangelismo, judaísmo, el islam, entre otras”, sostuvo. En ese marco, interpretó la aparición del sacerdote como una figura que logra conectar con esas demandas: un discurso que mezcla espiritualidad, espectáculo y referencias contemporáneas.
Uno de los momentos más significativos del evento, según el sociólogo, fue el cierre con música de León Gieco, a quien definió como un símbolo de compromiso con los organismos de derechos humanos como Madres de Plaza de Mayo y Abuelas de Plaza de Mayo. Para Mallimaci, ese gesto reforzó el carácter político y simbólico del encuentro.
Además, el académico retomó la figura del Papa Francisco como una referencia central en este escenario. “¿Cuál es la figura de Francisco? ‘Hagan lío, denuncien al capitalismo que mata, no puede ser que haya pobreza, no acepten las guerras, vivan de otra manera’”, describió, destacando el perfil crítico del pontífice frente a las desigualdades globales.
En el plano internacional, Mallimaci también hizo referencia a la tensión entre Donald Trump y el Papa. “Trump y el papa católico se enfrentan. Trump dijo que iba a destruir la civilización a todos los que se opongan. La imagen de él como Jesús fue un escándalo. El papa le contestó que quién era él para destruir”, relató. En esa línea, agregó que dentro del propio escenario religioso y político estadounidense conviven distintas corrientes: “Trump es protestante, fue presbiteriano. El secretario de Estado Marco Rubio es católico. No todos los evangélicos son de la ultraderecha”.
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