Trump destrozó la presentación de Bad Bunny en el Super Bowl: "Es desagradable y no nos representa"
El mensaje del republicano no solo cuestionó la calidad artística del show, sino que subrayó una fuerte crítica cultural hacia la producción del evento deportivo más importante de Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar polémicas este domingo por la noche ya que arremetió con dureza contra el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, calificando la actuación de Bad Bunny como una de las peores en la historia del evento. A través de su cuenta en Truth Social, el mandatario republicano manifestó su indignación mientras la performance del artista puertorriqueño se desarrollaba en California. El mensaje del republicano no solo cuestionó la calidad artística del show, sino que subrayó una fuerte crítica cultural hacia la producción del evento deportivo más importante de Estados Unidos. El malestar de Trump se centró principalmente en el uso del idioma y en el despliegue escénico del "Conejo Malo". El mandatario afirmó que era imposible comprender el mensaje del cantante debido a que el repertorio fue interpretado casi íntegramente en español, señalando además que la coreografía resultaba inapropiada para la audiencia infantil que sintonizaba la transmisión a nivel global. “Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, sobre todo para los niños pequeños que lo ven…”, sentenció el siempre polémico norteamericano. Con calificativos como "absolutamente terrible" y "repugnante", el líder norteamericano volvió a encender la polémica sobre la identidad cultural y los valores en los grandes escenarios del entretenimiento estadounidense durante este 2026. Trump, que decidió no asistir al evento como sí lo hizo en otras oportunidades, había aprovechado el desarrollo del partido para romper el silencio con un mensaje nacionalista. “¡Disfruten del Super Bowl, Estados Unidos! Nuestro país es más fuerte, más grande y mejor que nunca, ¡y LO MEJOR ESTÁ POR VENIR!”, escribió. Bad Bunny aprovechó el escenario: todo comenzó con esa frase, y siguió con un cartel donde se leía, en español, “El espectáculo de medio tiempo del Super Tazón”. Nada de Super Bowl: Super Tazón. Lo que siguió fue un show completamente en español, salvo por la participación de Lady Gaga durante un breve lapso. Ya hubo latinos en el corazón del deporte estadounidense: estuvieron Shakira y Jennifer Lopez (allí había sido invitado Bad Bunny, en una de las primeras ofensivas de la NFL en busca de audienca latina), también Gloria Estefan, la Miami Sound Machine... pero ningún show apeló tan poco a los anglófilos, al corazón conservador de Estados Unidos, como el de Bad Bunny, que fue puro reguetón, guiños a la música caribeña y canciones en boricua. El mensaje ya se enviaba desde la previa, claro: desde la decisión de llevar al conejo malo al entretiempo, un momento emblemático de cada año calendario estadounidense. Es la final del principal deporte de Estados Unidos, el más taquillero. También ha sabido ser un deporte de alma conservadora.Qué sucedió en el Super Bowl
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