Comedores fantasma: la Ciudad detectó fallecidos y beneficiarios con ingresos millonarios
Una auditoría del Gobierno porteño reveló graves irregularidades en el sistema de asistencia alimentaria. Ya se dieron de baja miles de raciones y cerraron decenas de comedores.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avanzó con una fiscalización integral del sistema de cobertura alimentaria y expuso un entramado de irregularidades en los listados de beneficiarios de comedores comunitarios. El relevamiento, realizado por el Ministerio de Desarrollo Humano, permitió detectar personas fallecidas, titulares de inmuebles y automóviles, y beneficiarios con ingresos muy por encima de los parámetros de vulnerabilidad.
Las anomalías surgieron tras el cruce de los padrones presentados por los comedores hasta noviembre de 2025 con bases de datos oficiales. Entre los casos relevados se encontraron cientos de personas muertas que seguían figurando como receptoras de comida, jubilados con haberes millonarios, contribuyentes inscriptos en categorías altas de monotributo y beneficiarios con ingresos mensuales superiores a los $5 millones.
El análisis también arrojó situaciones llamativas: personas con más de diez inmuebles, beneficiarios con flotas de vehículos a su nombre e incluso casos con embarcaciones registradas. Estas inconsistencias fueron detectadas en el marco de controles sobre más de 500 comedores que integran la red de asistencia alimentaria porteña.
Como consecuencia de la auditoría, la Ciudad suspendió más de 5.000 raciones que no pudieron ser justificadas y dispuso el cierre de 40 comedores que no cumplían con la función declarada. Algunos de esos espacios, vinculados a organizaciones sociales, figuraban en registros oficiales pero nunca operaron como puntos reales de entrega de alimentos.
La investigación alcanzó a distintas organizaciones, entre ellas el Movimiento Popular La Dignidad, vinculado a la UTEP y al dirigente Juan Grabois. En ese contexto, el jefe de Gobierno porteño fue contundente en sus declaraciones: “Comedores fantasma y muertos anotados como beneficiarios. El negocio de la pobreza tiene nombre y apellido: Juan Grabois. Acá en la Ciudad se te terminaron los curros. Denuncia en curso”, afirmó Jorge Macri.
Desde el Ejecutivo porteño destacaron que la implementación de una nueva aplicación para registrar beneficiarios permitió individualizar a cada persona asistida, seguir el recorrido de las raciones y detectar irregularidades en tiempo real. El ministro Gabriel Mraida sostuvo: “Fiscalizar es clave para controlar que nadie juegue con el hambre de la gente”, y aseguró que el nuevo sistema no solo mejoró la transparencia, sino que también permitió reinsertar chicos en el sistema educativo y restablecer la asistencia directa a familias que realmente la necesitan.
Comedores fantasma y muertos anotados como beneficiarios. El negocio de la pobreza tiene nombre y apellido: Juan Grabois.
— Jorge Macri (@jorgemacri) February 2, 2026
Acá en la Ciudad se te terminaron los curros. Denuncia en curso.

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