Sin apoyo de la CGT, gremios combativos lanzan un plan de paros y marchas contra la reforma laboral
Las dos CTA, ATE y otros sindicatos anunciaron movilizaciones en Córdoba y Rosario y anticiparon huelgas cuando el proyecto del Gobierno llegue al Congreso.
Sin la participación de la Confederación General del Trabajo (CGT), un amplio arco de sindicatos y organizaciones gremiales resolvió profundizar la confrontación con el Gobierno nacional por la reforma laboral impulsada por Javier Milei. Las dos CTA, ATE y otros espacios del sindicalismo combativo acordaron un plan de lucha que incluye movilizaciones, paros y protestas a medida que avance el debate parlamentario del proyecto.
Las primeras acciones ya tienen fecha y lugar: el 5 de febrero habrá una movilización en la ciudad de Córdoba y el 10 de febrero se replicará una protesta en Rosario. Además, las organizaciones anticiparon que convocarán a medidas de fuerza cuando la iniciativa llegue al Congreso, especialmente en el Senado, donde se prevé que sea tratada desde el 11 de febrero.
La definición surgió tras una reunión realizada en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), donde los dirigentes coincidieron en cuestionar el origen del proyecto. Desde los gremios denunciaron que la reforma fue elaborada sin participación de los trabajadores y negociada “a espaldas de las y los trabajadores”, en el marco de acuerdos políticos entre el Ejecutivo y los gobernadores.
En un comunicado conjunto, los sindicatos alertaron que el texto oficial implica “graves retrocesos” en materia laboral y enumeraron varios puntos críticos: “debilita la negociación colectiva, restringe el derecho de huelga, facilita los despidos, ataca a los sindicatos, legaliza la precarización laboral e impone límites salariales”. En esa línea, remarcaron que “los derechos conquistados por el movimiento obrero no pueden ser moneda de cambio en acuerdos entre gobernadores y el Gobierno nacional”.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, puso el foco en el rol de los mandatarios provinciales y llamó a exponerlos públicamente. “Tenemos que exponer a los gobernadores. Tienen que quedar en evidencia aquellos que pretendan avalar esta reforma. No podemos permitir que se enganchen en este debate a cambio de algunos ATN o fondos coparticipables”, sostuvo. También rechazó discutir cambios parciales y afirmó que los 136 puntos del proyecto perjudican a los trabajadores.
Finalmente, desde las organizaciones advirtieron que el conflicto recién comienza y que la reforma marcará un punto de inflexión en la relación con el Gobierno. “La reforma no busca crear empleo ni mejorar las condiciones de trabajo, sino consolidar un modelo basado en salarios bajos y pérdida de derechos”, señalaron, y anticiparon que ATE y otros gremios estatales realizarán un paro con movilización el día que el proyecto se trate en el Senado.

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