Vanina Escudero habló de su lucha por ser madre y el impacto emocional de la infertilidad
Al recordar ese período, destacó que, aunque fue muy duro, hoy puede resignificarlo desde un lugar más positivo.
Vanina Escudero se sinceró sobre uno de los procesos más difíciles de su vida personal al relatar la extensa búsqueda que atravesó para convertirse en madre. En el programa Almorzando con Juana (Eltrece), la actriz y bailarina contó que fueron cuatro años de tratamientos de fertilidad hasta lograr el embarazo de su primer hijo, Benicio, fruto de su relación con Álvaro Navia. Al recordar ese período, destacó que, aunque fue muy duro, hoy puede resignificarlo desde un lugar más positivo.
Durante la charla con Juana Viale, Escudero explicó que su deseo de maternidad la llevó a prepararse intensamente: “Tardé muchos años en quedar embarazada, pero me leía todos los libros y dije ‘ya estoy preparada para ser madre’”. También remarcó que comenzó los tratamientos en un contexto adverso, cuando aún no existía una ley nacional de fertilidad, lo que dificultaba el acceso equitativo a los procedimientos médicos.
La artista fue crítica al referirse a algunas experiencias con el sistema de salud. “Me topé con profesionales muy poco profesionales. Porque juega mucho la emoción de la gente. Profesionales poco profesionales en el sentido de que te ilusionan”, expresó. En ese recorrido, recibió el diagnóstico de endometriosis, una enfermedad que puede afectar la fertilidad y que suele detectarse tarde: “Es mucha la población que tiene endometriosis y es una enfermedad que en promedio tarda ocho años en que te la diagnostiquen. A mí me tardaron muchos más”. Según explicó, en su caso el embarazo ayudó a que el cuerpo se reorganizara.
El impacto emocional del tratamiento fue uno de los puntos centrales de su testimonio. “Es devastador a nivel emocional transitar ese camino. En mi caso fueron cuatro años”, afirmó. Escudero subrayó el rol clave de su pareja durante ese proceso: “A la mujer se le invade mucho físicamente con los tratamientos y al marido no tanto, al hombre no tanto. Y tiene que acompañar. Emocionalmente también. Tiene que estar presente”. Tras el nacimiento de Benicio, la llegada de su segunda hija, Joaquina, se dio de manera natural, y la actriz aseguró que la experiencia los fortaleció como pareja: “Nos unió un montón haber recorrido ese camino”.
En paralelo a su vida familiar, Vanina Escudero vive un presente laboral activo, con su regreso a Mar del Plata para la temporada teatral. En diálogo con Teleshow, celebró poder compartir la ciudad de su infancia con sus hijos: “Mis hijos no conocían Mar del Plata. Entonces, todo tiene otro sabor en lo que estamos viviendo junto a ellos”. Entre el trabajo y el descanso, destacó la importancia de priorizar el tiempo en familia y el contacto con la naturaleza, en un equilibrio que hoy valora más que nunca.
25.2ºc