Murió Ángel Norberto Coerezza, leyenda del arbitraje argentino, a los 92 años
Debutó como árbitro de Primera División con apenas 24 años, en 1957.
El fútbol argentino atraviesa horas de profundo dolor tras la muerte de Ángel Norberto Coerezza, una de las figuras más respetadas del arbitraje nacional e internacional. Nacido en Buenos Aires en 1933, falleció a los 92 años y dejó un legado que marcó generaciones dentro y fuera de la cancha. Debutó como árbitro de Primera División con apenas 24 años, en 1957, durante un empate 2 a 2 entre Independiente y San Lorenzo en Avellaneda, iniciando una trayectoria que lo llevaría a lo más alto del fútbol mundial.
Su nombre quedó grabado a fuego en la historia a partir del Mundial de México 1970, en un contexto adverso para el fútbol argentino tras la eliminación de la Selección ante Perú. Coerezza fue el representante nacional en el arbitraje y tuvo actuaciones memorables, entre ellas el histórico cruce entre Inglaterra y Alemania Occidental por los cuartos de final, que terminó 3 a 2 en tiempo suplementario. También dirigió el triunfo de México ante Bélgica y compartió campo con leyendas como Pelé y Franz Beckenbauer, aunque siempre sostuvo que el jugador que más lo impactó fue Bobby Moore.
Aquella época distaba mucho del profesionalismo actual: arbitrar un Mundial no implicaba una remuneración económica. Los jueces recibían únicamente pasajes, alojamiento, un viático y un reloj como recuerdo. A su regreso al país, Coerezza fue ovacionado en un partido entre Banfield y Chacarita, con ambas hinchadas aplaudiéndolo, una postal hoy impensada. Pese a su prestigio, no vivía del arbitraje: trabajaba como chef administrador del Casino de Oficiales de la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral, en Campo de Mayo. Sobre su historia personal, contaba: “Quedé sin padre cuando era muy chico; entonces, los cuatro hermanos ayudábamos a mí madre, que debió mantener el hogar con su trabajo. Mi hermano menor planchaba y yo cocinaba”.
Su carrera internacional se completó con el Mundial Argentina 1978, donde dirigió el partido inaugural, y los Juegos Olímpicos de Montreal 1976. Sin embargo, su huella más profunda llegó fuera del campo de juego. Entre 1979 y 1989 fue Director de la Escuela de Árbitros de la AFA, formando a generaciones con una mirada integral del reglamento y del espíritu del fútbol. Más tarde, ocupó roles clave en el predio AFA-Ezeiza y regresó como mentor de la Dirección Nacional de Arbitraje entre 2010 y 2017, consolidándose como un docente irrepetible.
Ángel Norberto Coerezza no fue solo un árbitro: fue un símbolo de equilibrio, autoridad moral y elegancia en un deporte atravesado por la pasión y la presión. Su legado permanece en cada juez que decide con convicción y criterio, priorizando la justicia por sobre el ruido externo. El fútbol argentino despide a uno de sus grandes maestros, un hombre íntegro que dejó una marca imborrable en la historia del arbitraje mundial.
â«ï¸ Lamentamos comunicar el fallecimiento de Don Ángel Norberto Coerezza (92), emblema del arbitraje argentino. Mundialista, olímpico y formador incansable. Enorme legado humano y profesional.
— Asociación Argentina de Árbitros (@aaaprensa) January 7, 2026
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