Vogue publicó modelos creadas con IA y generó polémica en la industria de la moda
La última campaña de Guess con modelos digitales generó un fuerte debate en el mundo fashion. Se cuestiona la exclusión de trabajadores humanos y la promoción de estándares irreales de belleza.
La revista Vogue publicó en su edición impresa una serie de imágenes que parecen normales a primera vista: modelos con vestidos llamativos y poses típicas del mundo fashion. Sin embargo, las protagonistas no son reales, sino avatares generados por inteligencia artificial, creados para una nueva campaña publicitaria de Guess. La iniciativa desató un escándalo en el mundo de la moda.
En una industria que en los últimos años intentó alejarse de los ideales de perfección y apostar por valores como la diversidad, la inclusión y la aceptación del cuerpo, la aparición de modelos artificiales generó una fuerte reacción. Muchos profesionales vieron en esta campaña un paso atrás en la lucha por representar cuerpos reales.
Sara Ziff, fundadora de Model Alliance, criticó la decisión y la atribuyó a razones económicas más que creativas. “La IA puede ser una herramienta positiva, pero deben existir protecciones para los trabajadores de la moda”, sostuvo. El uso de inteligencia artificial pone en riesgo cientos de empleos, como los de modelos, fotógrafos y estilistas.
Las responsables de la campaña, Valentina González y Andreea Petrescu, defendieron su trabajo. Ambas son parte de Seraphinne Vallora, una agencia que desarrolla modelos digitales fotorrealistas. Explicaron que el proceso lleva semanas de desarrollo y requiere un equipo humano detrás, aunque reconocieron que el criterio de selección final fue el impacto comercial, más que la representación social.
Además, reconocieron la falta de diversidad en sus publicaciones de redes sociales, pero lo justificaron en la baja interacción de los usuarios con modelos de piel más oscura. “Usamos las imágenes que generan conversación y atraen clientes”, admitieron, reflejando una lógica de mercado que, para muchos, deja de lado la responsabilidad ética.



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