Marixa Balli recordó su fallida experiencia con el delineado de labios: "Fue un desastre"
La historia dejó boquiabierto a todo el estudio presente al momento de escuchar la anécdota.
La exvedette Marixa Balli sorprendió al revelar una insólita anécdota de su juventud vinculada a una intervención estética clandestina. La cantante confesó que se sometió a un delineado permanente de labios realizado por un veterinario, el mismo día que llevó a castrar a su gato. La historia dejó boquiabierto a todo el estudio presente al momento de escuchar la anécdota.
Durante una entrevista en Ángel responde (Bondi Live), Balli relató que todo ocurrió en 1991 y que, en aquel entonces, le aseguraron que el tatuaje desaparecería en tres años. “Él me maquilló para la portada de este disco y tuvimos un tema. Me dijo ‘no te delinees los labios, vos estás acostumbrada a eso’ y yo le expliqué que me los delineo, primero, porque me gusta y segundo porque yo me hice el delineado... Me hicieron como un tatuaje cuando fui a castrar a mi gato en el año 91. Me dijeron que en tres años se me iba y el veterinario, que me hizo el delineado mientras el gato se...”, contó, provocando la incredulidad del periodista.
La artista confesó que el procedimiento fue desastroso. “Fue un desastre porque usó unas agujas que me perforaron el labio. ¡Dejate de joder! ¡Un horror!”, expresó indignada. De Brito no pudo evitar preguntarle cómo aceptó semejante situación, a lo que Balli respondió con total sinceridad: “Era pendeja, estaba en mi mejor momento televisivo y era muy estúpida. Viste que la fama por momentos te estupidiza”.
Además, recordó las burlas de sus colegas Emilio Disi y Tristán, quienes se reían de su rostro hinchado tras la intervención. “Se me había endurecido todo porque me había sangrado tanto el labio. El gato se recuperó de la castración y yo quedé herida de bala. Mal”, relató entre risas, mientras los panelistas Romi Scalora y Popochi comparaban la escena con una película de Almodóvar.
Finalmente, Balli hizo un mea culpa sobre su decisión impulsiva. “Me mandé mis cagadas. Todo de lo que estoy arrepentida fueron cagadas mías como la mala praxis y todas esas boludeces. No necesitaba nada de nada. Nunca lo necesité, pero uno es muy boludo de pendejo”, cerró la cantante de La Cachaca, reflexionando sobre los excesos y la falta de conciencia en sus años de mayor fama.
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