Dolor en Mar del Plata: murió Clara Giménez, la joven que visibilizó su lucha intestinal
Clara tenía 19 años y sufría una compleja afección intestinal. Su madre denunció demoras fatales de la obra social Ostel para autorizar su tratamiento.
Con profundo pesar, se confirmó el fallecimiento de Clara Giménez, una joven de 19 años oriunda de Mar del Plata que se había hecho conocida por contar en primera persona su experiencia conviviendo con una ileostomía, una intervención quirúrgica que requiere el uso de una bolsa externa para la eliminación de desechos.
Su historia había cobrado visibilidad pública tras una entrevista en el programa de streaming TDT conducido por Marti Benza, donde relató con naturalidad y valentía cómo es vivir con esa condición. Su muerte generó fuerte conmoción y encendió nuevamente el debate por las demoras y faltas de respuesta de algunas obras sociales.
Desde hace años, Clara padecía una grave enfermedad intestinal. A los 12 años fue diagnosticada con vólvulo intestinal, una condición que provoca el retorcimiento del intestino y compromete el flujo sanguíneo. A raíz de eso, tuvo que someterse a varias operaciones y, en 2020, se le colocó una ostomía permanente. Su estado de salud se fue agravando con el tiempo y, según denunció su familia, la obra social Ostel demoró en autorizar un tratamiento clave, lo que resultó en un deterioro irreversible.
La madre de Clara, Fernanda, había iniciado acciones legales contra Ostel y denunció públicamente la falta de respuestas oportunas. A pesar de que la Justicia había ordenado medidas cautelares para que se garantizara la atención, los recursos no llegaron a tiempo. El traslado de emergencia al Hospital Privado de Comunidad se autorizó cuando ya era demasiado tarde.
La abogada de la familia, Verónica Giovanniello, cuestionó duramente la falta de consecuencias legales para las prepagas que incumplen los fallos judiciales. “El juzgado ordena, la obra social desoye y los afiliados se mueren. Así de drástico”, remarcó con indignación. Según explicó, este no es un caso aislado, sino parte de una larga lista de historias silenciadas por la burocracia y el desinterés.
Clara había logrado abrir un espacio de conciencia social sobre las enfermedades intestinales y la vida con una ostomía. En sus entrevistas, insistía en que llevar una bolsa no debía ser motivo de vergüenza. “Duermo, me baño, hago deporte, jugué al básquet, todo con la ileostomía”, dijo en una entrevista con el canal OLGA. También compartió su historia en redes, agradeciendo el apoyo recibido y buscando alentar a otros en situaciones similares. “No se agobien, todo pasa y uno se va acostumbrando”, fue uno de los últimos mensajes que dejó.
La muerte de Clara deja un vacío doloroso, pero también un mensaje claro: la visibilización y el acceso equitativo a la salud no pueden seguir dependiendo del azar o la exposición pública. Su valentía al hablar sobre su enfermedad rompió prejuicios. Ahora, su familia exige justicia para que su caso no quede impune ni se repita.
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