Russell Brand enfrentará cargos por abuso sexual en Reino Unido
Se lo acusa de violación, agresión sexual y otros cargos vinculados a denuncias realizadas por cuatro mujeres.
Russell Brand, reconocido por su carrera en el cine y la televisión británica, fue formalmente imputado por la Policía Metropolitana de Londres por delitos de índole sexual que habrían ocurrido entre 1999 y 2005. Las denuncias fueron presentadas por cuatro mujeres y la investigación se activó luego de la publicación de un reportaje periodístico en septiembre de 2023.
Según detalló el comunicado oficial de la policía este 4 de abril, Brand enfrenta cargos por violación, agresión indecente, violación oral y dos cargos adicionales por agresión sexual. “Las mujeres que han hecho denuncias siguen recibiendo apoyo de agentes especialmente entrenados. La investigación del Met continúa abierta, y los detectives piden a cualquiera que se haya visto afectado por este caso, o que tenga información, que hable con la policía”, expresó el detective superintendente Andy Furphy.
Los hechos denunciados ocurrieron en distintas localidades del Reino Unido: una mujer aseguró haber sido violada en 1999 en Bournemouth; otra denunció una agresión indecente en 2001 en Westminster; la tercera víctima afirmó haber sido violada oralmente y agredida en 2004, también en Westminster; mientras que la cuarta señaló un episodio de agresión sexual entre 2004 y 2005.
El proceso judicial continuará con la comparecencia de Brand ante el Tribunal de Magistrados de Westminster el 2 de mayo. La fiscal Jaswant Narwal explicó: “Revisamos cuidadosamente las pruebas tras una investigación policial sobre las denuncias realizadas después de la emisión del documental de Channel 4 en septiembre de 2023. Concluimos que Russell Brand debe ser acusado de delitos, incluidos violación, agresión sexual y agresión indecente”.
En respuesta a las acusaciones, el comediante negó públicamente los cargos y sostuvo: “Las relaciones que tuve fueron absolutamente, siempre, consensuadas […] Fui transparente entonces —casi demasiado— y también lo soy ahora. Ver cómo esa transparencia se convierte en algo criminal es algo que niego absolutamente”.

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