Capturaron en Argentina al líder ruso de una secta vinculada a trata de personas y narcotráfico
Una denuncia en un hospital de Bariloche destapó la red de Konstantin Rudnev, arrestado junto a 13 personas en dos operativos simultáneos.
Una alerta médica en un hospital de Bariloche, Argentina, llevó a la detención de Konstantin Rudnev, fundador de la secta "Ashram Shambala", una organización señalada por delitos de trata de personas y narcotráfico. El gurú ruso fue interceptado cuando intentaba abordar un vuelo con destino a Buenos Aires, acompañado de seis mujeres. Su captura fue parte de un operativo que involucró a otras 13 personas en los aeropuertos de Bariloche y la capital argentina.
La investigación comenzó cuando una joven rusa de 22 años llegó a un hospital local para dar a luz, acompañada por dos mujeres que se mostraron nerviosas al ser interrogadas sobre su relación con la parturienta. Los médicos sospecharon de un posible caso de trata y alertaron a las autoridades. El seguimiento posterior reveló que la joven formaba parte de la comunidad de Rudnev, quien se había establecido en Bariloche con un grupo de seguidores desde octubre, alquilando propiedades de alto valor en efectivo y movilizándose en vehículos de lujo.
La policía descubrió que Rudnev y su grupo planeaban huir a Brasil. En el aeropuerto de Bariloche, un agente reconoció al líder sectario por una foto distribuida por la justicia y procedió a su arresto. En el momento de la detención, el ruso intentó autolesionarse con una navaja. Además de su captura, otras seis mujeres rusas y un hombre fueron interceptados en Buenos Aires antes de continuar su viaje a São Paulo. Se incautaron 130 pastillas de cocaína, un teléfono satelital, 15.000 dólares en efectivo y dos camionetas de alta gama.
Konstantin Rudnev, de 58 años, tiene una historia marcada por la controversia. Exmilitar soviético, fundó Ashram Shambala en Rusia a finales de los años 80, combinando elementos de esoterismo, chamanismo y adoctrinamiento coercitivo. Su secta atrajo miles de seguidores, quienes le entregaban sus bienes y, en el caso de las mujeres, se sometían a su dominio a cambio de promesas de iluminación espiritual. En el pasado, enfrentó cargos por violación, narcotráfico y abuso de poder, siendo condenado en 2013 a 11 años de prisión, aunque recuperó la libertad en 2021.
Las autoridades ahora intentan determinar el propósito de Rudnev en Argentina y el grado de involucramiento de sus acompañantes en sus actividades ilícitas. La joven madre que originó la investigación fue separada del grupo junto a su bebé, mientras la justicia evalúa si algunas de las mujeres arrestadas eran víctimas de manipulación. La captura de Rudnev reabre interrogantes sobre la expansión de su red y su posible influencia en otros países.

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