Darío Giordano negó las acusaciones en su contra: "Hice lo que pude"
Darío Giordano rompió el silencio este lunes 12 de octubre y difundió un extenso comunicado para responder a las acusaciones públicas en su contra. En el texto, recordó su historia familiar con Romina Yan, habló del impacto de su muerte y defendió su rol como padre de sus hijos.
“Quiero dejar algo en claro: rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen”, expresó Giordano, quien también sostuvo que los hechos denunciados nunca ocurrieron y señaló que fue sobreseído en una causa judicial en 2018.
En su descargo, el exmarido de la actriz contó cómo atravesó la pérdida de Romina, fallecida el 28 de septiembre de 2010, cuando tenían tres hijos. “De un día para otro perdí a mi compañera, a la mujer que amaba y a la persona con la que había imaginado pasar el resto de mi vida”, escribió.
Giordano aseguró que, después de la muerte de la actriz, debió afrontar conflictos familiares mientras intentaba acompañar a sus hijos. También reconoció que pudo haber cometido errores durante ese período: “Nunca pretendí ser un padre perfecto. Hice lo que pude, con las herramientas que tenía y en circunstancias que jamás hubiera imaginado atravesar”.
Uno de los pasajes más destacados del comunicado estuvo vinculado con la muerte de Yan. “Aún cuando en el dolor tuve que entender que la historia no era como yo la había vivido. Entre otras cosas, nunca pudimos entender con claridad qué pasó aquel 28 de septiembre de 2010”, manifestó. La frase fue incluida en su reflexión sobre las distintas miradas que existen dentro de la familia acerca de lo ocurrido y de los años posteriores.
Además, Giordano se refirió a sus hijos y afirmó que no responderá públicamente a Valentín a través de los medios de comunicación. “Lo amo y siempre lo amaré con toda mi alma”, sostuvo, y agregó: “Les pido perdón por eso y puedo entender su angustia”, en referencia a la posibilidad de no haber estado a la altura de lo que Valentín y Franco necesitaban durante el duelo.
Finalmente, explicó que durante años eligió mantener la intimidad familiar y cuestionó que el conflicto se convierta en una disputa pública. “No escribo estas palabras para pedir compasión ni para convencer a nadie de que fui un padre perfecto. Las escribo porque tengo derecho a defender mi nombre, mi historia y mi lugar como padre”, concluyó.
En el cierre, dejó en claro cuál es su principal mensaje: “Por encima de cualquier acusación, de cualquier conflicto y de cualquier diferencia, hay algo que nunca cambió: soy el papá de mis hijos. Los amo profundamente. Los amé desde el primer día y los voy a amar siempre”.