La Ciudad refuerza su operativo ante las fuertes tormentas previstas por El Niño
Ante el pronóstico de tormentas más frecuentes e intensas por el fenómeno de El Niño, la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha un esquema especial de prevención y respuesta. El operativo contempla vigilancia meteorológica, control de zonas vulnerables y presencia de equipos en distintos puntos estratégicos del territorio porteño.
El dispositivo incluye 177 puntos de monitoreo, distribuidos entre pasos bajo nivel, puentes, estaciones de bombeo, desagües, calles y sectores considerados de riesgo. De ese total, 83 serán puntos fijos y 94 tendrán presencia dinámica, con equipos destinados a verificar posibles anegamientos y el funcionamiento de la infraestructura pluvial.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé que El Niño tendrá una fuerte incidencia durante septiembre y octubre, con posibilidades de lluvias superiores a los valores habituales en el centro y noreste del país, incluido el Área Metropolitana de Buenos Aires. También podrían registrarse tormentas con ráfagas y grandes acumulaciones de agua en períodos muy cortos.
“Tenemos la capacidad para anticiparnos, trabajar en equipo y de manera coordinada con todas las áreas del Gobierno. Nuestra prioridad es estar donde el vecino nos necesita”, afirmó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, durante una reunión con todo su Gabinete en la sede de Parque Patricios.
A partir de este escenario, Macri dispuso además ampliar y reforzar el Plan Operativo ante emergencias hidrometeorológicas, que establece los mecanismos de alerta, activación y coordinación de los recursos públicos. El objetivo es garantizar una respuesta rápida y organizada frente a los eventos climáticos de mayor intensidad.
El jefe de Gobierno también anunció que se acelerará el ritmo de las obras destinadas a mejorar el sistema de drenaje. “Ya terminamos más de 60 obras para ampliar la capacidad de la red pluvial y 18,5 kilómetros de nuevas tuberías del Plan Hidráulico. Ahora, aceleramos la finalización de otras 14 obras pluviales e hidráulicas”, sostuvo.
“Sabemos que este es un fenómeno que no podemos evitar. Pero sí podemos poner todo nuestro esfuerzo y toda nuestra coordinación y nuestro trabajo para cuidar a cada porteño”, agregó Macri.
Desde el inicio de la actual gestión se realizaron 64 obras de ampliación, adecuación, reparación y limpieza de la Red Pluvial y del Plan Hidráulico, además de la incorporación de más de 13.000 metros lineales de nuevos conductos. También finalizaron los túneles aliviadores Crisólogo Larralde y Ciudad de la Paz, que favorecen el drenaje en sectores cercanos al Parque Saavedra y la avenida Cabildo.
Entre las obras destacadas también figura la ampliación del reservorio del Parque Sarmiento, cuya capacidad de almacenamiento equivale a unas 100 piletas olímpicas. En el sur porteño, en tanto, continúan las intervenciones sobre las cuencas de los arroyos Cildañez y San Pedrito para reducir el riesgo de anegamientos en Flores, Parque Avellaneda, Villa Lugano y Villa Soldati.
El nivel de respuesta del operativo dependerá de las alertas emitidas por el SMN. La coordinación estará a cargo del Centro de Operaciones de Emergencias de Defensa Civil, que podrá incrementar el grado de activación si las mediciones de los arroyos, los Avisos a Corto Plazo o la información obtenida en territorio indican que es necesario.
El protocolo contempla distintas etapas: primero, el “Apresto y recorrido preventivo”; luego, la “Alerta amarilla de alto impacto”; y posteriormente la “Alerta naranja”, instancia en la que se movilizan los equipos hacia los 177 puntos previamente establecidos. Ante una “Alerta roja”, podrán incorporarse nuevos lugares de cobertura según la evolución de la emergencia.
El operativo articula a 10 organismos porteños, entre ellos Bomberos de la Ciudad y Bomberos Voluntarios, Policía de la Ciudad, Tránsito, Orden Público, Hidráulica, Competencias Comunales, Fiscalización, Economía Social y AUSA. Cada punto contará con un informante encargado de transmitir información en tiempo real para facilitar la toma de decisiones.
La preocupación por los efectos de El Niño está vinculada principalmente a la posibilidad de anegamientos provocados por la saturación del sistema pluvial y por el efecto de las sudestadas sobre el Río de la Plata. Por eso, el control de sumideros y estaciones de bombeo será uno de los ejes centrales de la estrategia preventiva durante los próximos meses.