Diputados dio media sanción al Súper RIGI en pos de atraer inversiones para las “industrias del futuro”
En una votación que expuso la paridad de fuerzas pero terminó inclinándose a favor del oficialismo, la Cámara de Diputados aprobó este miércoles por la noche y otorgó media sanción al proyecto del "Súper RIGI" impulsada por el Gobierno de Javier Milei.
La votación cerró de forma más ajustada de lo anticipado por los libertarios. Fueron 130 votos afirmativos, 106 negativos y 7 abstenciones. La Libertad Avanza sumó el apoyo del PRO, la UCR, el MID, Producción y Trabajo (San Juan), La Neuquinidad, Independencia (Tucumán), Por Santa Cruz e Innovación Federal (Misiones y Salta).
De esta manera, el proyecto queda listo para continuar su recorrido legislativo en el Senado de la Nación.
Desde el bloque de La Libertad Avanza (LLA), los argumentos se centraron en la urgencia de otorgar seguridad jurídica extrema para competir con potencias globales.
En este marco, Bertie Benegas Lynch defendió el texto afirmando que los incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios sirven para "proteger el derecho de propiedad" y dejar atrás un pasado de "cavernícolas" que ahuyentó los capitales.
Del mismo modo, Silvana Giudici y Gabriel Bornoroni sumaron que este régimen permitirá posicionar al país en áreas como la biotecnología y la inteligencia artificial, descartando un costo fiscal real debido a que se aplica sobre "actividades que hoy no existen en la Argentina".
El Super RIGI busca incentivar las inversiones de más de USD 1.000 millones en industrias y tecnologías de frontera. La categoría es bastante amplia e incluye desde la fabricación de baterías de litio o autos eléctricos, a desarrollos de Inteligencia Artificial, data centers, paneles solares, turbinas eólicas y hasta proyectos vinculados a la cadena de valor del uranio.
Entre otros puntos, incorpora incentivos tributarios, cambiarios y aduaneros, como una alícuota especial del 15% en el Impuesto a las Ganancias, un régimen de amortización acelerada para inversiones en bienes muebles y obras de infraestructura, la posibilidad de deducir quebrantos sin límite temporal y una alícuota reducida del 3,5% sobre dividendos y utilidades.
Además, garantiza arancel cero para importaciones y 0% de retenciones a exportaciones; establece un tope máximo del 0,5% para Ingresos Brutos en las provincias adheridas y prohíbe el cobro de tasas municipales calculadas directamente sobre las ventas, y -como el RIGI- contempla una estabilidad regulatoria de 30 años.