Murió Julio Le Parc, emblema argentino del arte cinético mundial
El reconocido artista argentino Julio Le Parc murió este sábado a los 97 años en París, ciudad en la que residió gran parte de su vida y desde donde construyó una de las trayectorias más influyentes del arte contemporáneo. La noticia generó conmoción en el ámbito cultural internacional debido al enorme legado que deja como referente del arte óptico y cinético.
Nacido en Mendoza en 1928, Le Parc desarrolló desde muy joven una profunda vocación artística. Tras formarse en Argentina, se trasladó a Francia en 1958 gracias a una beca, una decisión que marcaría el rumbo de una carrera que lo llevaría a convertirse en uno de los artistas latinoamericanos más prestigiosos del mundo.
A lo largo de las décadas, su obra se caracterizó por la experimentación con la luz, el movimiento y la participación activa del espectador. Sus instalaciones inmersivas y estructuras cinéticas transformaron la manera de entender la relación entre el público y las obras de arte, convirtiéndolo en una figura central de la vanguardia internacional.
Uno de los momentos más importantes de su carrera llegó en 1966, cuando recibió el Gran Premio Internacional de Pintura de la Bienal de Venecia, uno de los máximos reconocimientos del mundo artístico. Además, fue fundador del Grupo de Investigación de Arte Visual (GRAV), colectivo que impulsó nuevas formas de creación y percepción artística.
Según relató su hijo, el músico Yamil Le Parc, el artista atravesaba problemas de salud y permanecía internado en un centro médico de las afueras de París. Sin embargo, seguía entusiasmado con una importante retrospectiva de su obra que tenía prevista su inauguración el próximo 11 de junio en la Tate de Londres.
Hasta sus últimos años mantuvo intacta su curiosidad creativa y una visión optimista de la vida. De hecho, una de sus expresiones más recordadas era: “Optimismo siempre”, frase que resumía su manera de afrontar tanto el arte como la existencia.
Con su partida desaparece uno de los nombres más importantes de la cultura argentina. No obstante, su producción artística, exhibida en museos y galerías de todo el planeta, continuará inspirando a futuras generaciones y manteniendo vivo el legado de un creador que cambió para siempre la experiencia del arte.