Fabiana Cantilo habló sin filtros sobre su pasado: “Soy una mujer golpeadora”
En una charla íntima con Moria Casán, Fabiana Cantilo dejó de lado la promoción de su show para adentrarse en aspectos personales de su vida que pocas veces había expuesto con tanta crudeza. La artista abordó su historia emocional, sus vínculos amorosos y el proceso de sanación que atraviesa desde hace algunos años.
Lejos de colocarse en un lugar pasivo, Cantilo sorprendió al definirse con una frase contundente: “No soy una mujer golpeada, soy una mujer golpeadora y se acabó”. Según relató, en distintas relaciones reaccionaba con agresividad física frente a situaciones de conflicto, como celos o discusiones, lo que derivaba en escenas de tensión.
En ese recorrido, aclaró que no todos sus vínculos estuvieron atravesados por esa dinámica. “Nunca Fito, nunca Nahuel”, señaló, en referencia a Fito Páez y Nahuel Lerena, dos de sus parejas más conocidas. Aun así, reconoció que durante años convivió con una conducta que hoy identifica como problemática: “Básicamente soy muy agresiva”.
La cantante explicó que ese comportamiento no surgía de manera aislada, sino que tenía raíces más profundas. “Había algún tipo de pelea, celos por una mujer de por medio, y yo los pellizcaba, los golpeaba…”, contó, y agregó que en algunos casos las discusiones escalaban aún más. Con el tiempo, pudo tomar distancia de esas actitudes y revisarlas desde otro lugar.
Ese cambio estuvo acompañado por un proceso terapéutico que le permitió conectar con su historia personal. En ese contexto, Cantilo compartió una de las revelaciones más sensibles de la entrevista: “Yo también”, respondió cuando la conductora habló de abuso en la infancia. La artista describió a su “niña interna” como alguien “asustada, golpeada, con miedo, aterrada”, y vinculó ese dolor con su forma de vincularse en la adultez.
A pesar de ese recorrido atravesado por momentos difíciles, Cantilo destacó el rol central que ocupa la música en su vida. “Lo que me hace sentir bien es cantar”, aseguró. Para ella, el escenario funciona como un espacio de transformación, donde puede canalizar emociones y encontrar una versión más luminosa de sí misma.