Leclercq y Lanusse, en la mira: estuvieron en el departamento del anestesista que murió por sobredosis
La investigación por la muerte de Alejandro Zalazar, el anestesista que fue encontrado sin vida en su departamento tras una sobredosis, sumó en las últimas horas un elemento clave: registros de cámaras de seguridad que ubican a dos residentes médicas en el lugar poco antes del hecho.
Se trata de Chantal Leclercq y Delfina Lanusse, quienes fueron captadas por las filmaciones ingresando al edificio junto a otras dos mujeres. Las imágenes también muestran sus movimientos dentro del lugar, en una secuencia que ahora es analizada por los investigadores para reconstruir lo ocurrido en las horas previas al hallazgo del cuerpo.
Uno de los puntos que genera mayor sospecha es la salida de Lanusse con un objeto que, por sus dimensiones, podría corresponder a una tablet perteneciente a la víctima. Además, según los registros, Leclercq fue la última en retirarse del departamento, lo que refuerza las dudas sobre el motivo de la visita.
La hermana del anestesista declaró que al llegar al edificio, preocupada por la falta de respuesta de su hermano, encontró a Leclercq en el hall. También afirmó que la médica habría manipulado el celular de Zalazar incluso después de su muerte, ya que ambas ingresaron al departamento antes de la llegada de la Policía.
Las pericias sobre el teléfono revelaron que la última comunicación que mantuvo la víctima fue con Leclercq, la noche anterior cerca de las 22.00. En paralelo, la causa también indaga posibles irregularidades vinculadas al uso y extracción de medicamentos hospitalarios.
En ese contexto, la propia residente había reconocido previamente ante la Asociación de Anestesia haber consumido propofol junto a Zalazar en una ocasión. También admitió el uso de otras sustancias, algunas de ellas sustraídas del hospital Rivadavia, lo que abrió una línea de investigación más amplia sobre el manejo de estos fármacos fuera del ámbito médico.