Caso Liam Payne: Liberaron a los acusados de suministrarle drogas
Los dos acusados de haberle suministrado drogas al cantante Liam Payne fueron excarcelados por decisión de la jueza Karina Andrade, en el marco de la causa que investiga la muerte del ex One Direction, ocurrida el 16 de octubre de 2024 tras caer del balcón de su habitación en el Hotel CasaSur, en el barrio de Palermo. Se trata de Braian Nahuel Paiz y Ezequiel David Pereyra, imputados por presunta entrega de estupefacientes a cambio de dinero.
La audiencia de excarcelación se llevó a cabo en el Juzgado Penal Contravencional y de Faltas N°15, donde la magistrada resolvió conceder la libertad a ambos imputados, quienes hasta el momento cumplían arresto domiciliario. “Braian está feliz por la decisión de la jueza”, aseguró su abogado defensor, Fernando Madeo Facente, tras conocerse la resolución judicial.
La causa atravesó un extenso conflicto de competencia entre la justicia nacional y la porteña, que finalmente fue resuelto el pasado 11 de marzo por el Tribunal Superior de Justicia, que determinó que el expediente debía quedar en la órbita de la Ciudad. A partir de allí, el juzgado de Andrade asumió formalmente el control del proceso.
Según la imputación fiscal, Paiz y Pereyra habrían entregado drogas a Payne durante su estadía en el hotel, lo que derivó en una acusación por el delito de entrega de estupefacientes a título oneroso, cuya pena va de cuatro a quince años de prisión. La investigación, encabezada por el fiscal Andrés Madrea, incluyó el análisis de más de 800 horas de cámaras de seguridad, pericias toxicológicas y el contenido del teléfono del músico.
El día de su muerte, Payne presentaba un cuadro de consumo de alcohol y drogas, con 2,7 gramos de alcohol por litro de sangre, además de rastros de cocaína. La autopsia determinó que falleció a causa de un traumatismo severo en la base del cráneo tras la caída. En su habitación se encontraron restos de sustancias ilegales y signos de violencia, como una televisión destruida, en un contexto que la Justicia describió como una crisis de salud mental agravada por el consumo de estupefacientes.