La Ciudad desplegó un nuevo operativo de saturación en el subte con más de 1.000 policías
El Gobierno porteño volvió a implementar un operativo de saturación en la red de subterráneos con el despliegue de más de 1.000 efectivos policiales. La medida apuntó a reforzar la seguridad en los horarios de mayor circulación de pasajeros, especialmente durante la franja matutina, cuando el flujo alcanza su punto más alto.
Durante el procedimiento, se realizaron controles de identidad a cientos de personas y se incautaron armas blancas, como cuchillos y facas. Además, hubo detenciones, entre ellas la de un individuo que contaba con pedido de captura vigente por robo, en el marco de los operativos preventivos.
Este tipo de intervenciones se basa en una fuerte presencia policial en puntos estratégicos, combinada con inspecciones, patrullajes intensivos y controles vehiculares y personales. El objetivo es disuadir delitos y aumentar la percepción de seguridad en espacios de alta circulación.
La iniciativa se enmarca en un plan más amplio del Ministerio de Seguridad de la Ciudad, que incluye operativos similares en distintos barrios. En recientes despliegues, se registraron decenas de detenciones, imputaciones y clausuras, como parte de una política orientada a reducir la actividad delictiva en zonas consideradas críticas.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, destacó el impacto de estas acciones y aseguró: “La época del vale todo se terminó. Con decisión política y trabajo comprometido bajamos todos los delitos y recuperamos el orden. Vamos a luchar sin descanso defendiendo a los ciudadanos de bien”.
En la misma línea, el mandatario remarcó la importancia del refuerzo en el transporte público: “Reforzamos la seguridad en el subte como lo hicimos en toda la Ciudad. Un subte seguro, ordenado y prolijo es parte de nuestro objetivo. Bajo tierra se mueven 800 mil personas por día y queremos que disfruten de esta ciudad maravillosa”. También sintetizó la política con una frase breve: “Ley y orden”.