2026-03-02

Drones iraníes atacaron la embajada de Estados Unidos en Arabia Saudita y desataron un incendio

La tensión en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo este lunes luego de que dos drones atribuidos a Irán impactaran contra la embajada de Estados Unidos en Riad, capital de Arabia Saudita. El ataque generó un incendio acotado dentro del complejo diplomático y daños materiales, aunque hasta el momento no se reportaron víctimas.

El hecho ocurrió durante la madrugada en el barrio diplomático, una zona de alta seguridad. Testigos señalaron que se escucharon explosiones y luego se observaron columnas de humo elevándose desde el predio. Las autoridades sauditas confirmaron que los artefactos no tripulados fueron interceptados parcialmente, lo que evitó consecuencias mayores.

Tras el episodio, la embajada estadounidense emitió una advertencia a sus ciudadanos en territorio saudita para que permanezcan bajo resguardo y limiten desplazamientos innecesarios, especialmente hacia instalaciones militares. La situación es monitoreada tanto por fuerzas locales como por personal de seguridad norteamericano.

El ataque se inscribe en una escalada regional que se profundizó tras la muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei. Desde entonces, se multiplicaron los bombardeos y las represalias cruzadas. El presidente Donald Trump aseguró que las operaciones militares continuarán a “toda fuerza”, aunque dejó abierta la posibilidad de un diálogo con un eventual nuevo liderazgo en Teherán.

En paralelo, el conflicto también impactó en el plano energético. Ataques con drones alcanzaron infraestructuras estratégicas en el Golfo, incluida la refinería de Ras Tanura, y se registraron interrupciones en la producción de gas. La incertidumbre provocó una fuerte suba en los precios internacionales del petróleo y el gas, con repercusiones inmediatas en los mercados europeos.

Mientras tanto, el gobierno estadounidense advirtió sobre la posibilidad de nuevas represalias, incluidos atentados selectivos y ciberataques. El Pentágono, por su parte, negó versiones sobre daños a embarcaciones militares propias y sostuvo que mantiene la “superioridad aérea” en la zona. La comunidad internacional sigue de cerca una crisis que amenaza con extenderse más allá de la región.

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