Conflicto en Medio Oriente: el precio del petróleo y del gas se disparan tras el ataque a Irán
La ofensiva de Estados Unidos e Israel sobre Irán, que comenzó el fin de semana, ha puesto el foco sobre el estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que circula el 20% del petróleo y del gas licuado que se consume en el mundo.
Ante el previsible aumento de los costes y la posibilidad de desabastecimiento, los precios del petróleo han llegado a subir cerca de un 13% durante la madrugada europea, aunque luego las alzas se han moderado a cerca de un 8%.
El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, avanza un 8%, y supera los 78 dólares por barril. El WTI, la referencia estadounidense, suma un 7,4%. En lo que va de año, el crudo acumula un alza cercana a un 30%. Más violenta es la subida del gas: la referencia europea, el contrato TTF que se negocia en los Países Bajos, se dispara más del 20% hasta los 38 euros por megawatio.
A través del estrecho de Ormuz, vía controlada por Irán, fluye alrededor de una quinta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y gas natural licuado. Una media de 14,5 millones de barriles de petróleo viajan a través del estrecho.
De ellos, el 90% se dirige a Asia, mientras que el 4% va a Europa, el 4% a América y el 2% restante a África, según datos de Reuters. Los futuros del diésel suben también un 20%.
La vía marítima, un corredor entre Omán e Irán de unas pocas decenas de kilómetros en su parte más estrecha, aún no ha sido físicamente bloqueada, pero las empresas navieras y los transportistas de petróleo han interrumpido sus operaciones, y unos 150 buques están paralizados en la zona, según Reuters.
Irán ha informado de ataques contra tres petroleros propiedad de Estados Unidos y Reino Unido, y el Departamento de Transporte de EE UU emitió una recomendación para que los buques comerciales eviten navegar por el estrecho, el golfo Pérsico, el golfo de Omán y el mar Arábigo. El tráfico de petroleros “parece estar significativamente interrumpido, ya que muchos transportistas, productores de petróleo y aseguradoras han adoptado una actitud cautelosa de espera”, declararon en una nota analistas de Goldman Sachs.