La Justicia cerró la causa por abuso contra Fernando Espinoza y dictó su sobreseimiento
El intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, fue sobreseído en la causa en la que estaba imputado por presunto abuso sexual contra su ex secretaria privada, Melody Rakauskas. La decisión fue adoptada por la jueza Inés Cantisani, quien dispuso el archivo del expediente tras considerar que no quedaban partes acusadoras en condiciones de sostener la acción penal.
El proceso había atravesado distintas etapas judiciales. A comienzos de 2025, la fiscal Mónica Cuñarro solicitó el sobreseimiento del jefe comunal al entender que la acusación carecía de respaldo probatorio suficiente. En su dictamen afirmó que “no existen pruebas suficientes para mantener la acusación”, que la investigación “adolece de elementos o indicios que añadan fortaleza al testimonio de la damnificada” y señaló que la denunciante no aportó pruebas materiales ni accedió a peritajes médicos, psicológicos o sobre sus dispositivos electrónicos.
Pese a ese planteo, la causa continuó su curso. En octubre, la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó un recurso extraordinario presentado por la defensa, lo que dejó firme el procesamiento por “abuso sexual simple” y desobediencia a una orden judicial. Con ese escenario, el expediente parecía encaminarse hacia el juicio oral.
La denuncia original describía una serie de encuentros en el departamento del intendente con supuestos fines laborales. Según el relato incorporado en el expediente, en mayo de 2021 el funcionario habría iniciado insinuaciones y luego intentado avanzar físicamente pese a la negativa de la mujer. Durante la cena, siempre de acuerdo con la presentación judicial, Espinoza le dijo que estaba contracturado y le pidió masajes. Ante la negativa, habría insistido: “No tengas miedo, dale. Las mujeres de mis amigos tienen bigote”.
La denunciante sostuvo que el intendente se desabrochó la camisa y continuó con insinuaciones. Según su versión, la llevó hasta la cama, la besó y la tocó por encima de la ropa mientras le decía: “Quedate tranquila, siempre te tuve ganas, va a estar todo bien”. También afirmó que le pedía que le practicara sexo oral e intentaba quitarle la ropa. Finalmente, siempre según la denuncia, él se retiró del lugar tras la resistencia de la mujer, no sin antes expresar: “Bueno, listo, ya está, se terminó todo. Me voy, ya está, no te preocupes. Sos una bol... No sabés lo que te perdés, pero bueno, allá vos”.
El expediente llegó a la instancia de juicio oral con Rakauskas como única acusadora, ya que la fiscalía había desistido de impulsar la acción. Sin embargo, al perder representación legal y no designar un nuevo abogado, la jueza la apartó formalmente del proceso por falta de impulso. Sin querella activa, se declaró la inexistencia de acción penal y se dictó el sobreseimiento definitivo. Solo una eventual apelación podría reactivar el caso.