2026-02-18

La Ciudad reduce las faltas en secundaria para combatir el ausentismo y mejorar el aprendizaje

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció una modificación en el régimen de asistencia para las escuelas secundarias públicas y privadas con el objetivo de disminuir el ausentismo reiterado y fortalecer el rendimiento académico. A partir de ahora, los estudiantes podrán acumular un máximo de 20 inasistencias anuales, en lugar de las 25 permitidas hasta el momento. La medida impactará en aproximadamente 200 mil alumnos y forma parte del Plan Buenos Aires Aprende.

Actualmente, 9 de cada 10 faltas no son justificadas y la tasa de ausentismo en el nivel secundario alcanza el 19,6%. En promedio, esto equivale a 27 inasistencias por año, es decir, casi dos meses fuera del aula. Las autoridades educativas sostienen que cada día sin clases repercute directamente en los aprendizajes y aumenta el riesgo de abandono escolar, especialmente en una etapa en la que los adolescentes comienzan a ejercer mayor autonomía.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, fue contundente al presentar la medida: “¿Cuándo se naturalizó que los chicos falten casi dos meses por año a la escuela y no pase nada? Durante años se relativizaron las reglas y eso tuvo consecuencias: más ausentismo, peor desempeño y abandono escolar. El problema no son los chicos, está claro. El problema son los que instalaron la idea de que faltar no importaba y que todo daba lo mismo. Se terminó esa época. En la Ciudad volvemos a lo básico: estar en la escuela no es opcional y faltar tiene consecuencias. Punto”.

Con la actualización del Reglamento Escolar y el Régimen Académico, la regularidad se evaluará de manera más frecuente. Los estudiantes solo podrán faltar hasta cinco veces por bimestre y se eliminan las excepciones discrecionales para evitar consecuencias académicas, como la acumulación de llegadas tarde o vacaciones fuera del calendario oficial. En caso de perder la regularidad, deberán recuperar contenidos durante el receso invernal o en el período diciembre-febrero.

Desde el Ministerio de Educación porteño, encabezado por Mercedes Miguel, remarcaron la importancia de la presencia en el aula. “No podemos seguir naturalizando faltas que impactan directamente en los resultados. Si no están en el aula, no podemos enseñarles. Buenos Aires pone la presencia en el centro del aprendizaje. El compromiso empieza por los adultos y se construye en comunidad: las familias son parte central de la solución y queremos trabajar junto a ellas para que cada estudiante esté en la escuela aprendiendo”, afirmó. La iniciativa se complementa con el Sistema de Alerta Temprana para el Abandono Escolar, el envío de notificaciones a través de BOTI y herramientas de seguimiento con inteligencia artificial en la plataforma Aprende BA, reforzando una política integral para garantizar la continuidad educativa.

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