Un Monumental encendido: las mejores imágenes del primer show de Bad Bunny en Argentina
El Estadio Monumental se convirtió en una postal inolvidable desde mucho antes de que comenzara la música. Carpas en las veredas, banderas argentinas y puertorriqueñas entrelazadas, remeras temáticas y miles de cámaras en alto marcaron el clima de un viernes esperado durante meses. Cuando las luces se apagaron, el estadio iluminado por celulares pareció un cielo estrellado dispuesto a recibir al fenómeno global.
Minutos antes de las 21, la pantalla central proyectó una escena con argentinos llamando simbólicamente a Benito desde Buenos Aires. Entonces apareció él, de traje beige y lentes oscuros, ante un Monumental colmado que coreó su nombre sin pausa. El show abrió con energía desbordante y una frase ya convertida en sello: “Un aplauso pa mami y papi, porque en verdad rompieron”.
La conexión con el público fue inmediata. “Creo que todas las personas que están aquí esta noche son conscientes de lo que yo pienso del público de Argentina. Así que no espero menos”, lanzó, desafiando a la multitud a elevar el volumen.
Más tarde, emocionado por su presente tras el Grammy y el Super Bowl, agregó: “Después de dos semanas dos intensas, se los digo desde el fondo de mi corazón, esto se siente como volver a casa. Así que: gracias Argentina”.
Uno de los momentos más celebrados llegó en el escenario secundario, “La casita”, cuando Bad Bunny apareció con la camiseta argentina y sumó a Tini Stoessel y La Joaqui al baile. Antes, había dejado un mensaje claro sobre el espíritu de la noche: “La única razón por la que estamos hoy aquí es para que se unan una noche, como un solo pueblo. Este show se trata de la unión de Argentina con Puerto Rico y América Latina”. Entre hits, saltos y abrazos colectivos, el primer River de Bad Bunny quedó retratado como una celebración multitudinaria que trascendió lo musical.