El fotoperiodista Pablo Grillo será querellante en el juicio contra el gendarme Guerrero
Pablo Grillo, el fotógrafo que resultó gravemente herido durante una represión en las inmediaciones del Congreso el 12 de marzo de 2025, se presentó formalmente como querellante particular en la causa y pidió que se profundice la investigación sobre la cadena de mando del operativo, que incluyó a jefes de la Gendarmería Nacional y a funcionarios del Ministerio de Seguridad.
“Vengo a presentarme como querellante particular, en función de la evolución de mi cuadro de salud y que me encuentro en mejores condiciones de asumir y ejercer los derechos que el Código de Procedimiento me reconoce en tanto víctima directa de los delitos”, señaló Grillo en el escrito que firmó este lunes desde el Hospital Manuel Rocca, donde continúa con su rehabilitación. La presentación fue ingresada este martes en el Juzgado Federal N°1 a cargo de María Servini.
En el mismo escrito, Grillo aclaró que su incorporación a la causa no desplaza a sus padres y a su hermano, quienes seguirán actuando como representantes legales. “No me encuentro plenamente recuperado y necesito que ellos conserven su lugar”, sostuvo.
Pablo Grillo se presentó con el patrocinio de las abogadas Claudia Cesaroni y Agustina Lloret
La querella solicitó que se investigue la responsabilidad penal de distintos jefes de la Gendarmería Nacional, al considerar que, por acción u omisión, contribuyeron al accionar del cabo primero Héctor Jesús Guerrero, procesado por haber efectuado al menos seis disparos con una pistola lanzagases en ángulo horizontal y en dirección a los manifestantes, una práctica expresamente prohibida por los protocolos.
Según el procesamiento -confirmado por la Cámara-, el cuarto de esos disparos impactó en la parte frontal de la cabeza de Grillo y le provocó gravísimas lesiones encefalocraneanas. Para la querella, si los funcionarios que debían supervisar el operativo hubieran intervenido ante los primeros disparos, “hoy Pablo estaría completamente sano y salvo”.
En ese marco, el escrito señala a los jefes de grupo Hernán Ariel Kozak y Jorge Luis Reyes, quienes se encontraban cerca de Guerrero durante el operativo. Lejos de corregir su accionar, “fueron quienes le indicaron que dispare en dirección a los manifestantes”, y uno de ellos incluso lo felicitó tras un disparo prohibido, según surge de los registros fílmicos incorporados a la causa.