Reforma laboral: aliados cuestionan que el Gobierno excluye a Diputados de las negociaciones
A pocos días de que el Senado debata el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei, crece el malestar entre los bloques aliados y la oposición dialoguista en la Cámara de Diputados. Legisladores cuestionan que la Casa Rosada concentre las conversaciones exclusivamente con gobernadores y senadores, dejando al margen a los diputados, quienes deberán tratar la iniciativa en una instancia clave. Además, advierten que el cronograma propuesto por el oficialismo obliga a un tratamiento exprés que limita el debate técnico y político.
Las críticas se intensificaron tras una reunión encabezada por el presidente de Diputados, Martín Menem, con jefes de bloque para coordinar la sesión por el nuevo Régimen Penal Juvenil. Allí, varios referentes deslizaron su desacuerdo con la estrategia parlamentaria del oficialismo respecto a la modernización laboral. “Leyes de esta magnitud tienen que tener un tratamiento integral, donde se converse en simultáneo con los senadores y diputados. Pero el Gobierno decidió concentrar las negociaciones con los gobernadores relegando a los bloques en Diputados”, señaló un dirigente del PRO al medio Infobae.
Desde distintos espacios advierten que los acuerdos alcanzados con las provincias no garantizan votos automáticos en la Cámara baja, donde la composición es más fragmentada y la disciplina partidaria menos rígida. Sectores como Encuentro Federal o la Coalición Cívica, que no responden directamente a gobernadores ni tienen representación en el Senado, aseguran no haber sido convocados. “¿Quién está hablando con Encuentro Federal (Miguel Pichetto y Nicolás Massot) o con la Coalición Cívica, que no responden a gobernadores y no tienen bloque en el Senado? Además la mayoría de los gobernadores de Provincias Unidas tampoco está negociando. Los números están muy justos en Diputados”, advirtieron. Incluso desde la UCR admitieron que no existe una coordinación formal con la bancada del Senado: “Nosotros ya estamos trabajando para cambiar algunas cosas en el Senado, como la derogación del estatuto del periodista. Pero no hay nada orgánico”.
El calendario legislativo también agrega presión. Las sesiones extraordinarias finalizan el 27 de febrero y, por reglamento, los dictámenes de comisión deben firmarse con escaso margen. Los feriados de carnaval reducen aún más los tiempos, lo que dejaría apenas una jornada para discutir y emitir despacho, con exposiciones técnicas muy acotadas. Frente a este escenario, el oficialismo analiza extender por decreto el período extraordinario para evitar demoras. “Una coma que le cambien y tiene que volver al Senado, y eso sería una señal malísima para los mercados”, advierten cerca del Gobierno sobre la necesidad de aprobar el texto sin modificaciones.
Mientras tanto, la negociación política continúa abierta, especialmente por el capítulo fiscal. La ministra Patricia Bullrich aseguró que el acuerdo está “95% cerrada”, aunque reconoció que restan definiciones vinculadas al impacto en la coparticipación. La reducción de alícuotas, como Ganancias para grandes empresas, implicaría una merma de recursos provinciales cercana al billón de pesos. Algunos gobernadores ya adelantaron que acompañarán la reforma en general, pero podrían rechazar ese apartado en particular. Con números ajustados y plazos apretados, la reforma laboral se encamina a un debate contrarreloj en el Congreso.