Alejandra Maglietti reveló por qué odia cumplir años y recordó su traumática fiesta de 15
Alejandra Maglietti sorprendió al sincerarse sobre su rechazo a los cumpleaños y a cualquier tipo de festejo personal. La panelista de Bendita explicó que su incomodidad con las celebraciones viene desde la adolescencia y está ligada a una experiencia que la marcó profundamente. Lejos de disfrutar los homenajes o ser el centro de atención, la chaqueña reconoció que prefiere pasar inadvertida en esas fechas especiales.
En una charla íntima durante el streaming StoryTime (Bondi Live), fue tajante al describir su postura: “Odio mi cumpleaños, soy lo anti cumpleaños. No quiero cumplir años, no me interesa que nadie me salude, no quiero hacer nada”. Según detalló, esa sensación no es reciente, sino que la acompañó desde chica, cuando ya le resultaba incómodo recibir miradas o protagonismo en reuniones familiares o escolares.
El recuerdo que mejor resume ese malestar es su fiesta de 15, organizada por insistencia de su entorno. “Festejé mis quince obligada por mi familia porque odiaba cumplir quince. Me caí frente a todo el mundo. Solo quería que terminara esa fiesta”, contó. La velada, que debía ser soñada, terminó convirtiéndose en una sucesión de momentos incómodos: desde la elección de un vestido turquesa y transparente hasta una puesta en escena con temática Halloween que terminó en un blooper. “Como cumplo el 27 de octubre, hice como una alegoría a Halloween y había calabazas. Tenía que romper una calabaza gigante en la que caían un montón de golosinas, me enrosqué con el vestido y quedé revolcada en el medio de la fiesta, todo el mundo cagándose de risa de mí”.
Pero los contratiempos no quedaron ahí. La modelo describió un clima caótico que incluyó peleas, cortes de luz y exceso de alcohol entre los invitados. “Se armó una guerra de calabazas. Se cortó la luz, se agarraron a piñas. La barra de tragos terminó en una tragedia”, relató, al tiempo que contextualizó que a comienzos de los 2000 no había demasiados controles sobre el consumo. Esa suma de episodios reforzó su rechazo a las celebraciones y a tradiciones como el canto del cumpleaños feliz, algo que aún hoy le genera vergüenza.
En entrevistas previas, Maglietti ya había dado pistas sobre ese desencanto. De hecho, confesó que nunca soñó con una gran fiesta, sino con un deseo más simple: “Yo en realidad no soñaba con la fiesta de 15, quería que me compren un auto vintage que veía estacionado cerca de mi casa y que costaba lo mismo que hacer la fiesta. Mi idea era que cuando tuviera 17 años ya pudiera manejar mi propio auto. Pero como yo era la hija más grande, mi papá quería que sí o sí hiciera la fiesta”. Con el paso del tiempo, la panelista mantiene su postura: prefiere evitar los festejos y apostar por la tranquilidad antes que por el protagonismo.