Reforma laboral: el oficialismo busca sesionar antes del 13 de febrero
El tratamiento de la reforma laboral comenzó en diciembre pasado en el Senado y ahora se acerca a instancias decisivas, tras una primera postergación. El Gobierno libertario pretende sesionar antes del 13 de febrero, el 11 o 12, para aprobar el proyecto en la Cámara alta y enviarlo rápidamente a Diputados. La definición final dependerá en gran parte de la reunión clave que se realizará el martes próximo entre sectores dialoguistas y Patricia Bullrich, mientras varias solicitudes de modificaciones se encuentran en manos del Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo. El objetivo del oficialismo va más allá del articulado: lograr un inicio fuerte del período ordinario de sesiones para Javier Milei el 1 de marzo.
La información, reportada por Infobae, indica que la estrategia del Ejecutivo busca mostrar control sobre la agenda parlamentaria, tras meses en los que la oposición limitó sus iniciativas en ambas Cámaras. En el Senado, La Libertad Avanza apunta a consolidar acuerdos con gobernadores y legisladores provinciales que garanticen la aprobación del proyecto. Sin embargo, algunos representantes provinciales, que no responden a gestiones locales, ejercen presión con demandas diversas, complicando la maniobra política. La Casa Rosada espera comprobar hasta dónde estos aliados están dispuestos a ceder en los próximos días.
Uno de los principales focos de tensión es la coparticipación federal. Varios gobernadores manifiestan resistencia ante posibles reducciones, mientras que la Nación se vería afectada de manera más directa. Según un ingeniero consultado por medios especializados, “Si no se hace algo ya se repetirá una pandemia, pero en rutas”, en referencia al impacto en la obra pública y la infraestructura vial, mostrando la urgencia de definir acuerdos antes de la sanción del proyecto.
Los aliados del oficialismo también insisten en plazos más precisos sobre la potestad que el artículo 212 del dictamen otorga al Ministerio de Economía para reglamentar diversos sistemas contemplados en la reforma, como el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) y otros mecanismos tributarios. Según fuentes de dos despachos parlamentarios, “eso ya se sacó”, dejando claro que la negociación busca consolidar la implementación del proyecto sin mayores obstáculos legales o técnicos.
Mientras tanto, la atención se centra en la dinámica parlamentaria. El kirchnerismo prácticamente no intervino en el debate, generando sorpresa tras años de protagonismo en la Cámara alta. La expectativa se centra en la cumbre del martes a las 15 horas, en la oficina de la bancada radical del Senado, dirigida por Eduardo Vischi, que podría definir los últimos detalles y mostrar la verdadera disposición de los aliados a respaldar la reforma laboral.