Sturzenegger defendió importar caños para Vaca Muerta y desestimó el reclamo de Techint
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, salió a justificar la decisión de adjudicar la provisión de caños para un gasoducto estratégico de Vaca Muerta a la empresa india Welspun, en lugar de hacerlo al Grupo Techint. En un extenso mensaje en redes sociales, cuestionó los argumentos que pedían priorizar al único fabricante local y defendió el criterio económico aplicado en la licitación.
Según explicó el funcionario, el debate no puede cerrarse únicamente en el origen nacional del proveedor. “Me motiva compartir estas reflexiones [al] escuchar a mucha gente decir que el consorcio debería adjudicar a Grupo Techint por ser productor nacional. A la postre parece lo más lógico ¿no?: si lo podemos producir acá ¿por qué lo importaríamos?”, escribió, aunque aclaró que “un análisis más fino revela que hay argumentos que sugieren lo contrario”.
El eje central de su planteo fue el precio. Sturzenegger aseguró que la propuesta presentada por Tenaris resultó “40% más cara” que la de su competidor extranjero, una diferencia que consideró injustificable incluso bajo políticas de protección industrial. “Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menos empleo, menos exportaciones”, sostuvo, y agregó que el sobrecosto podría trasladarse a usuarios y empresas: “lo hubiéramos pagado quizás con un precio mayor de la energía para miles de empresas (incluyendo pymes) y consumidores”. “Es el costo argentino que le dicen”, remató.
El ministro también vinculó la decisión con una visión macroeconómica más amplia y con la apertura comercial. “Recordemos que cada importación genera la necesidad de una exportación”, señaló, al tiempo que defendió la compra de insumos más baratos como una vía para mejorar la competitividad general. En ese sentido, advirtió que “no proveerse de insumos más baratos sería un mal negocio para las empresas y para el país”.
La polémica se intensificó cuando, según relató el propio Sturzenegger, Techint planteó luego de conocer las ofertas que podía reducir su precio en un 40% e incluso reclamó un derecho de preferencia para igualar cualquier propuesta rival. “Epa!”, ironizó el ministro al describir esa situación. Para el funcionario, aceptar ese mecanismo implicaría desincentivar la competencia y encarecer futuras licitaciones.
Finalmente, el titular de Desregulación alertó que modificar una adjudicación ya definida dañaría la credibilidad del sistema. Si se desplazara a un oferente ganador, “el proveedor extranjero diría: ‘me presento en una licitación y luego me birlan mi oferta’”, escribió. Para Sturzenegger, el potencial de Vaca Muerta solo podrá aprovecharse plenamente si se respetan “los contratos y las reglas de juego”, condición que consideró clave para atraer inversiones, generar empleo y sostener el desarrollo a largo plazo.