Berisso: reiteran que no es seguro bañarse en el Río de la Plata por contaminación cloacal
Ante el aumento de personas que se acercan a la costa para refrescarse durante los días de calor, un estudio elaborado por especialistas del CONICET y de la Universidad Nacional de La Plata, lanzó una advertencia contundente: no es seguro bañarse en el Río de la Plata en sectores de Berisso, debido a la contaminación provocada por descargas cloacales sin el tratamiento adecuado.
Un informe presentado en Telenoche volvió a encender las alarmas por el estado del agua en los balnearios de Berisso, donde especialistas advierten que bañarse en el Río de la Plata puede representar un serio riesgo sanitario.
Según el relevamiento científico difundido en el programa, las aguas registran más de 7.100.000 bacterias coliformes cada 100 mililitros, cuando la normativa establece un máximo de 2.000. “Los números son estremecedores”, remarcaron durante el informe, al comparar los valores hallados con los parámetros oficiales.
A pesar del escenario, el informe televisivo mostró que los accesos a los balnearios no tienen restricciones ni carteles de advertencia, aunque sí cuentan con guardavidas, lo que lleva a que vecinos y turistas se metan al agua sin conocer el peligro. En ese contexto, los especialistas calificaron la situación como una “bomba sanitaria”.
El conductor del ciclo, Luis Otero, reforzó el mensaje al asegurar que se trata de un problema gravísimo: “Estamos empezando a tomar conciencia y a denunciar”, sostuvo al aire. Desde el lugar, el periodista Martín González agregó que “en verano la gente que vive en la ribera va al agua, pero en esa agua cada vez más aparecen síntomas de contaminación”.
De acuerdo con el reporte, la principal causa está vinculada al funcionamiento del sistema cloacal: la planta no logra procesar la totalidad de los efluentes y una parte termina siendo volcada al río sin tratamiento, cerca de la costa. “Cada vez hay más gente y menos obras”, explicaron en el programa.
En ese marco, también se planteó que existen órdenes judiciales que no se cumplieron, por lo que el informe científico volvió a poner sobre la mesa medidas urgentes. “¿La caca va directamente al río?”, preguntó Otero. La respuesta fue contundente: “Exactamente, mucha va sin tratar”, y se indicó que las soluciones pasan por ampliar la planta y alejar los vertidos mucho más adentro del río para reducir el impacto en las zonas recreativas.
El informe señala que el sistema cloacal que recibe efluentes de La Plata, Berisso y Ensenada termina descargando en el estuario a través de un emisario que se encuentra deteriorado e insuficiente, por lo que los vertidos impactan de manera directa sobre las playas ribereñas.