Verónica Ojeda habló del difícil embarazo de Diego Fernando: “Casi lo pierdo”
Verónica Ojeda sorprendió al público al contar por primera vez las complicaciones que sufrió durante los últimos meses de su embarazo de Diego Fernando, el hijo que tuvo con Diego Maradona. El testimonio surgió en medio de un fuerte cruce con Marisa Brel, donde la expareja del astro decidió romper el silencio y exponer una etapa muy dolorosa de su vida personal.
La discusión comenzó durante el programa LAM (América TV), cuando Brel volvió a relatar hechos mediáticos ocurridos a mediados de la década del 2000, lo que generó el enojo de Ojeda. Visiblemente molesta, la madre de Diego Fernando cuestionó duramente a la periodista: “Me llamaron todos para decirme que Marisa Brel estaba hablando de mi persona y de alguien que ya no está en este mundo, que es el padre de mi hijo, y que dice mentiras, mentiras y sigue diciendo mentiras. No la creo periodista a ella. Me parece que es nefasta…”, expresó, reclamando respeto por su historia y por las mujeres que atravesaron dificultades para ser madres.
En medio del tenso intercambio, Ojeda decidió revelar el complejo cuadro de salud que vivió durante la gestación. “Yo casi pierdo a Dieguito. Estuve en el quinto mes de gestación. Esto lo cuento una sola vez y no lo cuento más porque es muy triste para mí. En el quinto mes de gestación tuve que estar postrada en una cama. Tenía pérdidas. Y casi pierdo a Dieguito”, relató conmovida. Además, explicó que su hijo nació prematuro y que ese embarazo de riesgo le impidió volver a quedar embarazada.
La expareja de Maradona también hizo hincapié en el impacto emocional que este tipo de versiones públicas tienen en su familia. “Tengo un hijo de trece años, querida, y que escucha y ve todo, ¿me entendés? Entonces un poco de respeto. Vos sos mamá y también te costó ser mamá. Entonces, un poco de piedad. Nada más te pido”, señaló, visiblemente afectada por la situación.
El enfrentamiento cerró con un mensaje claro de Ojeda, quien remarcó que su prioridad es cuidar a su hijo y preservar su bienestar emocional. “Quiero que Dieguito no esté intoxicado con todas estas cosas que han pasado hace muchísimos años y que me costó un montón padecer y el dolor que tuve”, concluyó. El episodio volvió a poner en debate los límites entre la exposición mediática y la vida privada, especialmente cuando hay menores involucrados.