La Inspección General de Justicia espera que la AFA aclare sus balances antes del 20 de enero
La Inspección General de Justicia (IGJ) puso el foco sobre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la Liga Profesional de Fútbol al intimarlas a brindar precisiones sobre partidas contables que, en conjunto, superan los USD 450 millones. El organismo, encabezado por Daniel Roque Vítolo, fijó como fecha límite el próximo 20 de enero para recibir respuestas formales que detallen el origen, destino y composición de esos fondos incluidos en los balances, que según la visión oficial carecen del nivel de desagregación necesario.
En diálogo con Infobae, Vítolo explicó que se trata de observaciones que la IGJ viene realizando desde hace ocho años sin obtener aclaraciones satisfactorias. “Confiamos en que tanto la AFA como la Superliga (que ahora se denomina Liga Profesional de Fútbol) expliquen correctamente los contenidos internos de rubros globales que, en conjunto, superan los USD 450 millones y que se incluyeron en los estados financieros sobre los cuales se los ha interrogado durante ocho años sin haber recibido jamás respuesta”, afirmó. Y agregó que el planteo apunta a determinar “los fondos que, correspondiendo a la AFA o a la Superliga por sus actividades y derechos, pudieran no figurar ingresados a ambas instituciones o hayan sido desviados por las mismas”.
El requerimiento también alcanza a los auditores externos que certificaron los estados contables durante ese período. Para la IGJ, su rol es central para entender cómo se validaron cifras de semejante magnitud. “Aspiramos a que los auditores que han afirmado que estas cifras reflejan razonablemente la situación patrimonial de las entidades puedan brindar sus propias explicaciones y clarificaciones”, sostuvo Vítolo. Además, señaló que deberán dar cuenta de los controles aplicados, “no solo respecto de estas observaciones, sino también en relación con los procedimientos que ellos llevaron a cabo en materia de prevención de lavado de dinero y financiamiento de ciertas actividades en el país y en el exterior”.
Otro punto sensible del análisis es el posible destino de recursos hacia actividades que no estarían directamente relacionadas con el objeto social de la AFA. Entre los casos mencionados aparece la denominada “Universidad de la AFA”, sobre la cual el organismo también exige precisiones. “Del mismo modo necesitamos precisiones sobre el direccionamiento de fondos hacia actividades no vinculadas con el objeto social de la AFA”, indicó el inspector general, al remarcar que toda la información deberá ser presentada antes del vencimiento del plazo establecido.
De no recibir respuestas o si estas resultaran insuficientes, la IGJ no descarta avanzar con la designación de veedores. “Si no contesta la AFA la intimación o se niega a dar la información, seguramente propondremos al Ministerio la designación de un veedor contable para que realice la investigación sobre los libros y documentos de la AFA y de la Superliga”, advirtió Vítolo. Y aclaró: “No es intervención en la administración ni en el funcionamiento de la AFA. Es solo una veeduría informativa”. En un contexto más amplio, el funcionario alertó que, si se confirmaran irregularidades graves, el escenario podría ser “aún más grave en cuanto a volumen que el FIFA Gate”, recordando que aquel caso también comenzó con inconsistencias contables. El 20 de enero será, así, una fecha clave para definir el rumbo del control sobre los fondos del fútbol argentino.