La CGT confirmó un paro para febrero de cara al tratamiento de la reforma laboral
La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó un paro general con movilización para el martes 10 de febrero, en coincidencia con el tratamiento legislativo de la reforma laboral.
La protesta, que se realizará a nivel nacional, promete un alto nivel de adhesión y complicaciones en varios servicios clave.
La medida fue definida tras la marcha masiva del 18 de diciembre, donde miles de trabajadores se manifestaron en contra del proyecto oficialista. La protesta se centrará frente al Congreso, en la Ciudad de Buenos Aires, y se espera gran presencia sindical.
Desde la conducción gremial advierten que el paro afectará sectores estratégicos. Entre los principales servicios que no funcionarán, se destacan: Transporte público (colectivos, trenes y subtes); bancos y entidades financieras; administración pública; recolección de residuos; construcción y grandes industrias; atención en hospitales y centros de salud, con guardias mínimas.
La CGT lanzó un ultimátum al Gobierno: “Si no nos escuchan, habrá un paro nacional”
La Confederación General del Trabajo (CGT) cerró el jueves 18 de diciembre una masiva movilización en Plaza de Mayo en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y anunció el inicio de un nuevo plan de lucha. Desde el escenario, la central obrera dejó en claro que, si no hay respuestas a sus reclamos, el conflicto podría escalar hacia una medida de fuerza de alcance nacional. “Este proyecto no actualiza el derecho del trabajo ni genera nuevos empleos”, sostuvo la CGT en el documento leído durante el acto.
Uno de los primeros en tomar la palabra fue Octavio Arguello, uno de los triunviros de la central sindical, quien fue contundente al marcar la postura del movimiento obrero. “Decimos rotundamente no a una reforma entreguista”, afirmó, y llamó a “no entregar nuestros derechos”. En ese marco, lanzó una advertencia directa al Congreso: “Ojo con lo que hacen, después la Patria se los va a demandar”.
Durante la jornada, el dirigente Jorge Sola también reforzó el mensaje de confrontación con el Ejecutivo y anticipó un escenario de mayor conflictividad. Tras hacer una referencia a Cristina Kirchner, que está presa por corrupción, Sola aseguró que “se inicia un plan de lucha y si no nos escuchan va a terminar en un paro nacional”. Además, reclamó “volver a emocionar con la bandera de la justicia social” como eje para construir una alternativa política.