Gabriel Arias es nuevo jugador de Newell’s tras quedar libre de Racing
Newell’s Old Boys anunció este viernes la incorporación de Gabriel Arias como su primer refuerzo de cara al 2026. El arquero, que había quedado libre tras su salida de Racing, ya firmó su vínculo con el club rosarino y se sumó a los entrenamientos bajo la conducción técnica de Favio Orsi y Sergio Gómez. La institución lo presentó en redes sociales con el mensaje: “Bienvenido al corazón de la ciudad”.
La llegada de Arias responde a la necesidad de reforzar el arco luego de las salidas de Keylor Navas, quien emigró a Pumas UNAM a mediados de 2025, y de Lucas Hoyos, transferido al Atlanta United de la MLS. En ese contexto, Newell’s buscó experiencia para un puesto que tuvo rendimientos irregulares durante la última temporada, con Williams Barlasina y Juan Espínola como principales alternativas.
En el comunicado oficial, el club detalló: “La institución informa que durante la tarde de este viernes el futbolista Gabriel Arias se presentó en el Centro de Entrenamiento Jorge B. Griffa para sellar el vínculo que lo unirá a Newell’s por la próxima temporada, más precisamente hasta diciembre del 2026”. Además, confirmó que el arquero “ya está entrenando a las órdenes de la dupla en la vuelta a las prácticas”.
A los 38 años, Arias llega a Rosario con la intención de recuperar continuidad como titular en la Liga Profesional. Su salida de Racing se produjo luego de perder el puesto en el segundo semestre de 2025, aunque dejó una extensa etapa en Avellaneda marcada por seis títulos y varios años como capitán del equipo.
El arquero neuquino cuenta además con recorrido internacional: disputó 19 partidos con la selección de Chile y desarrolló una carrera que comenzó en Olimpo de Bahía Blanca, continuó en Defensa y Justicia y tuvo un paso por Unión La Calera antes de arribar a Racing en 2018. Su último partido oficial como titular fue el 11 de octubre de 2025, frente a Banfield.
Al despedirse de la Academia, Arias había expresado un mensaje cargado de emoción: “Nunca es fácil el adiós y menos cuando toca irse de un lugar en el que fuimos muy felices. Si alguien me hubiera dicho de chiquito que iba a ser arquero de Racing durante siete años y medio, no le hubiera creído”.