El Gobierno defendió la reforma de la SIDE: “Permite proteger al país"
El Gobierno nacional salió a explicar los cambios introducidos en el Sistema de Inteligencia a través del DNU 941/25 y aseguró que la reestructuración de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) apunta a mejorar la eficiencia, la transparencia y el control institucional. Mediante un comunicado oficial, el organismo sostuvo que la reforma “Permite proteger al país frente a las amenazas contemporáneas, delimita competencias, reduce su estructura y fortalece los controles estatales”, y remarcó que las modificaciones responden “a los más altos estándares democráticos y republicanos”.
Entre los puntos centrales del decreto, se redefinen las atribuciones del sistema, se eliminan superposiciones internas y se disuelven áreas consideradas redundantes, como la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar. Además, se estableció que la Agencia de Seguridad Nacional quedará limitada exclusivamente a tareas de contrainteligencia, con el objetivo de ordenar funciones y evitar misiones difusas dentro del esquema de inteligencia nacional.
Desde el Ejecutivo aclararon que la reforma no implica cambios en la conducción actual de la SIDE. El organismo continuará encabezado por Cristian Auguadra, con Diego Kravetz como segundo. No obstante, desde sectores de la oposición surgieron cuestionamientos y se anticipó que la Comisión Bicameral de Inteligencia impulsará un pedido de informes. Al tratarse de un decreto de necesidad y urgencia, el oficialismo cuenta con los respaldos necesarios para sostener su vigencia.
Las críticas incluyeron advertencias sobre el rol del Congreso en el control de los organismos de inteligencia. “Desde Provincias Unidas defendemos una regla básica: sin control del Congreso no hay democracia plena. Las reformas en inteligencia deben discutirse en el Parlamento, no imponerse por DNU”, expresó Gisela Scaglia. En la misma línea, Maximiliano Ferraro afirmó: “Si este DNU que modifica la Ley de Inteligencia Nacional lo hubiera firmado el kirchnerismo, estaríamos ante un escándalo institucional de proporciones históricas”, y cuestionó la falta de debate legislativo.
Desde la SIDE insistieron en que los cambios responden a un contexto internacional más complejo y a la necesidad de contar con un sistema “moderno, profesional y eficiente”. En ese marco, se precisó que la contrainteligencia queda claramente definida para evitar abusos del pasado y que se implementará un nuevo esquema de intercambio de información con trazabilidad y registros obligatorios. “Elimina la discrecionalidad y la arbitrariedad, garantiza la transparencia interna y fortalece los controles legales, técnicos y presupuestarios sobre el funcionamiento del Sistema de Inteligencia Nacional”, concluyó el comunicado oficial.