2025-12-13

Menor consumo: por qué los supermercados internacionales se alejan de Argentina

El negocio de los supermercados en Argentina atraviesa un escenario complejo que explica por qué los grandes grupos internacionales ya no consideran al país como una plaza prioritaria para invertir. A diferencia de lo ocurrido en la década del 90, cuando hipermercados y grandes cadenas concentraban cerca de un tercio del consumo total, en los últimos años esa participación se redujo y hoy ronda el 30%. La combinación de menor consumo, caída de la rentabilidad y un contexto macroeconómico desafiante reconfiguró el mapa del sector, que pasó a ser más favorable para operadores locales y regionales, con mayor capacidad de adaptación.

Los datos oficiales del INDEC reflejan con claridad esta contracción. Entre noviembre de 2023 y junio de 2025, las ventas de supermercados y autoservicios mayoristas a precios constantes cayeron 23,15%, mientras que los autoservicios minoristas registraron una baja del 11,45%. La pérdida de poder adquisitivo de los asalariados, afectada por fuertes aumentos en tarifas de servicios públicos, salud y telecomunicaciones, redujo el ingreso disponible y, en consecuencia, el consumo general de los hogares.

A este escenario se suma la dificultad para sostener márgenes de rentabilidad similares a los de los países centrales. En muchos casos relevantes, los grandes supermercados locales no lograron alcanzar el margen bruto habitual de entre 28% y 30%, lo que afectó la cobertura de costos fijos y la obtención de retornos razonables. Este problema no es exclusivo de Argentina, ya que el sector enfrenta tensiones a nivel global, pero en el mercado local se ve agravado por el alto costo financiero, la presión impositiva y los riesgos operativos.

Asimismo, el último informe de la Encuesta de Supermercados del INDEC, correspondiente a septiembre de 2025, mostró una caída interanual de 0,8% en las ventas a precios constantes, aunque el acumulado enero-septiembre presentó una suba de 2,7%. En valores corrientes, las ventas alcanzaron los 1,96 billones de pesos, con incrementos destacados en rubros como indumentaria, carnes y alimentos preparados. Las compras presenciales siguen siendo predominantes, con el 96,5% del total, aunque el canal online mostró un crecimiento interanual del 34,8%, evidenciando cambios graduales en los hábitos de consumo.

En este contexto, el negocio supermercadista en Argentina se volvió menos atractivo para las grandes multinacionales, que suelen operar con esquemas rígidos y estándares globales. En contraste, empresas nacionales y latinoamericanas, con estructuras más flexibles y mayor conocimiento del mercado local, lograron adaptarse mejor a las condiciones cambiantes. Así, el sector continúa funcionando, pero con un perfil distinto al de décadas anteriores, marcado por la cautela inversora y la búsqueda constante de eficiencia.

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