El Gobierno nacional decidió postergar la privatización del Belgrano Cargas
El Gobierno nacional decidió postergar la privatización del Belgrano Cargas para el primer trimestre del próximo año, con la intención de completar el proceso hacia mediados de ese período. La demora responde a las últimas valuaciones de activos, revisiones legales y consultas de las empresas interesadas. Aunque inicialmente se había previsto publicar el pliego antes de fin de año, en la administración libertaria confían en que los primeros pasos formales del proceso comenzarán dentro de los próximos meses, para luego avanzar hacia las adjudicaciones definitivas.
Según reveló Infobae, el modelo aprobado por el Decreto 67/2025 establece una privatización total bajo un esquema de desintegración vertical y acceso abierto. Esto significa que no habrá un único adjudicatario, como ocurrió en la década del 90, sino que el material rodante se subastará en remates públicos, mientras que las vías y los talleres se concesionarán mediante licitaciones nacionales e internacionales. Desde el Gobierno remarcan que una misma empresa podrá presentarse en todos los procesos o solo en algunos, ya que “no se obliga” a ningún operador a controlar todas las áreas. El sistema de open access permitirá que múltiples compañías utilicen la red ferroviaria abonando un canon por el uso.
Un punto clave del proyecto es que el dinero recaudado por la venta de locomotoras y vagones se destinará a un fideicomiso que financiará por única vez la renovación de tramos estratégicos. Entre las obras previstas se encuentran la modernización de cerca de 300 kilómetros del ramal San Martín y una inversión sustancial sobre la línea Belgrano. También se estipula que el adjudicatario del mantenimiento ferroviario deberá finalizar la circunvalación de Santa Fe, una obra con un 50% de avance y considerada esencial para duplicar el volumen de carga dentro de los próximos 18 meses.
La futura privatización despertó el interés de grandes actores empresariales. Entre los principales grupos figuran compañías cerealeras lideradas por Aceitera General Deheza (AGD) junto a ACA, Bunge, Cargill, COFCO y Louis Dreyfus. También se sumó Grupo México Transportes (GMXT), que expresó su voluntad de invertir unos USD 3.000 millones. Además, mineras internacionales como Río Tinto y otras multinacionales evalúan participar, aunque algunas condicionan su entrada a la posibilidad de encuadrar sus proyectos bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Desde el Gobierno aclaran: “Las inversiones que se quieran hacer para este caso aplican perfectamente al RIGI”, aunque advierten que no pueden garantizar la aprobación previa.
La privatización del Belgrano Cargas es la más avanzada dentro del plan ferroviario del Gobierno, mientras que no hay plazos definidos para futuros traspasos de Trenes Argentinos Operaciones. Una vez concluidos los procesos de venta y concesión, la empresa estatal será disuelta y liquidada. La elaboración final del pliego está en manos de Chaher y del presidente de Belgrano Cargas, Alejandro Núñez, figura cercana al asesor Santiago Caputo. Con este reordenamiento ferroviario, el Ejecutivo busca atraer inversiones, mejorar la competitividad logística y destrabar el cuello de botella que hoy condiciona la producción y la exportación del país.