Ajuste en los bolsillos: el 80% quiere ahorrar pero la mitad apenas llega a fin de mes
El comportamiento financiero de los argentinos volvió a modificarse en los últimos meses. Con una macroeconomía más estable y una desaceleración marcada en la actualización de precios, los hogares empezaron a revisar sus estrategias de consumo y manejo del dinero. Sin embargo, la posibilidad de ahorrar se achicó para una gran parte de la población, según un estudio reciente.
La investigación, realizada por Brain Network sobre 500 personas de nivel socioeconómico medio y medio-alto, indagó en los hábitos de ahorro e inversión de usuarios bancarizados de entre 21 y 65 años. El relevamiento, concluido en noviembre de 2025, ofrece una radiografía precisa de cómo administran sus finanzas los argentinos.
Uno de los datos más llamativos es que, aunque más del 80% afirma que es importante ahorrar todos los meses, apenas el 13% logra hacerlo de manera habitual. Además, el 56,2% reconoce que solo llega “con lo justo” a cubrir sus gastos mensuales, mientras que más de la mitad percibe que su capacidad de ahorro se redujo en el último semestre.
Desde la consultora explican que el nuevo contexto económico modificó la lógica del ahorro. Con una inflación que hace dos años superaba los tres dígitos, muchas familias usaban el “adelanto de consumos” como un ahorro forzado frente a subas constantes. “Antes, ahorrar significaba consumir… Eso va en contra de la noción tradicional de ahorro”, señalaron.
La encuesta también reflejó un conocimiento financiero moderado o bajo en más del 60% de los participantes, lo que se traduce en estrategias más conservadoras. De quienes sí ahorran, el 70% lo hace para cubrir imprevistos, mientras que solo el 13% ahorra por hábito o para aumentar su patrimonio.
Según Clarín, otro punto clave es la relación entre ingresos, ahorro e inversiones: a mayor nivel de ingresos, crece tanto la capacidad de guardar dinero como el entendimiento sobre herramientas financieras, permitiendo asumir riesgos mayores. En el extremo opuesto, la mayoría cuenta con poco margen de ahorro y menor información, lo que limita aún más las opciones.
“El contexto y la historia económica caracterizan los hábitos y decisiones de las personas… El mercado se ha logrado acercar de forma mucho más simple, tanto en términos de usabilidad como en el formato de comunicación”, destacó Lionel Holzman, CCO & Value Offer Head de Brain Network.
Aunque el dólar sigue siendo un símbolo central en la cultura financiera del país, el estudio muestra un cambio sutil pero relevante: solo el 35% lo considera la única alternativa segura. Es decir, dos de cada tres argentinos ya no lo ven como el refugio excluyente.
En ese marco, ganan terreno otras herramientas como cuentas remuneradas, plazos fijos, fondos comunes de inversión, bonos, acciones y criptomonedas, impulsadas por plataformas más simples de usar y mayor accesibilidad aun sin conocimientos técnicos avanzados.