Uno de los argentinos acusados en Miami rompió el silencio: “Estamos pagando un precio muy alto”
Juan Pablo Rua, uno de los cinco argentinos involucrados en la causa por presuntos robos en el Dolphin Mall de Miami, habló por primera vez desde que regresó al país. El empresario mendocino sostuvo que ni él ni sus amigos cometieron delito alguno y denunció que el caso derivó en un perjuicio personal y familiar que todavía están tratando de dimensionar. “Somos inocentes y estamos pagando un precio muy alto por una situación confusa”, afirmó.
Rua explicó, en diálogo con Radio Mitre Mendoza, que el grupo viajó por turismo y que las detenciones se produjeron cuando la policía de Sweetwater realizaba un operativo especial por la temporada alta. Negó enfáticamente haber sido deportado o haber intentado sustraer mercadería. “Queremos hablar después de toda esta confusión mediática. No hemos robado nada, no soy ladrón, viajé por un viaje de amigos que hacemos seguido”, sostuvo, al rechazar la acusación de hurto.
El empresario insistió en que todo se originó por un malentendido dentro del centro comercial, en medio de un despliegue de agentes que estaban revisando imágenes tras recibir denuncias de supuestos robos. Según su relato, la imputación surgió a partir del sonido de una alarma y de “tres remeras”, pero recalcó que en ningún momento se apropiaron de productos sin intención de pagarlos.
Rua también se refirió al trato recibido mientras estuvo detenido y aseguró que el proceso transcurrió sin agresiones ni situaciones violentas. “Fue tranquilo, es un proceso normal lo del traje naranja. No tuvimos ningún problema allá, al otro día salimos, hicimos vida normal y no tuvimos ningún problema”, comentó. Además, desmintió rumores que circularon en redes y en algunos medios: “No es cierto que fuimos a una despedida de solteros y es mentira que me deportaron, no robé, no robo y no tengo causa penal en Argentina”.
En otro tramo de la entrevista, el mendocino lamentó el impacto emocional que la situación generó en su entorno más cercano. “El daño que están generando en la familia es irreversible. Estamos pagando una condena muy alta, la empresa está ensañada que seamos culpables de algo que no somos”, expresó con preocupación. Y volvió a remarcar su inocencia: “No he robado nada, no soy ladrón”.
Durante su testimonio estuvo acompañado por su abogado, Roberto Castillo, quien se mostró optimista de cara al avance del proceso. “Estamos convencidos con el abogado de allá, que se les van a retirar los cargos”, afirmó.