Peter Lanzani relató la noche que pasó detenido en Ushuaia: “Nos pasó de todo”
El reconocido actor Peter Lanzani relató con lujo de detalles la peculiar noche que pasó en una celda de Ushuaia junto a dos amigos, tras ser sorprendidos pintando un grafiti. El hecho ocurrió en marzo, mientras se encontraba en Tierra del Fuego por compromisos de rodaje. El artista recordó el momento con humor e ironía. “Nos pasó de todo... Estábamos haciendo claramente cosas que no se pueden hacer, que era un grafiti”, explicó, aclarando que se trataba de “un chapón abandonado” que sería reemplazado por un portón nuevo.
Durante su visita al programa Nadie Dice Nada (Luzu TV), el actor contó que mientras daban los últimos retoques a su intervención artística, fueron sorprendidos por una docena de efectivos policiales. “Nos empezaron a palpar, a ver si teníamos drogas”, rememoró. Lanzani aseguró que no llevaban nada ilícito ni habían consumido alcohol: “No teníamos nada, teníamos puchos y no habíamos ni tomado birra en la cena”.
Pese a esto, los oficiales los subieron al patrullero, lo que derivó en un momento insólito. “Nos bajaron del patrullero porque nos reíamos y nos esposaron de atrás. Nos empezamos a reír más”, recordó, agregando que en esa misma noche la policía buscaba a un prófugo: “Se les había escapado un chorro... me estás esposando a mí porque estoy pintando un chapón abandonado, dale”.
El grupo fue trasladado a una celda pequeña, a la que Lanzani describió como “a la cucha”, con “tres rejas” y un colchón desgastado. “¿En un momento tuvieron miedo?”, le preguntaron en el estudio. Él respondió con tono distendido: “Roncamos”, dando a entender que lograron dormir a pesar de la situación. La estadía incluyó interrogatorios repetitivos durante la madrugada. “Nos despertaron a la mañana a ver si queríamos desayuno. Nos fueron despertando cada tanto para hacer preguntas y eran las mismas preguntas todo el tiempo”, relató.
En cuanto al ambiente en la comisaría, el actor insistió en que nunca sintieron que la situación pudiera escalar a algo grave. “Sabíamos que íbamos a salir porque estábamos pintando un chapón, no habíamos hecho nada grave”, comentó. Sin embargo, el paso por la celda les dejó anécdotas para el recuerdo, especialmente por lo surrealista del trato recibido.
Finalmente, fueron liberados a la mañana siguiente. “Nos levantaron para el desayuno, un vasito de agua en vaso de telgopor y un pedazo de pan”, detalló. Al salir, descubrió que la noticia ya había circulado ampliamente: “Salimos y tenía más mensaje que cuando cumplía años”.