Trump extendió a 90 días la tregua arancelaria con China en plena guerra comercial
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este lunes que firmó un decreto para extender por 90 días la tregua arancelaria con China, una medida que busca evitar una escalada en la guerra comercial entre ambas potencias. La noticia fue confirmada simultáneamente por el gobierno chino.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump explicó que la prórroga mantendrá “los términos del acuerdo sin cambios”. Este pacto, alcanzado en mayo en Ginebra, estableció aranceles reducidos al 10% para productos estadounidenses y al 30% para los chinos, tras meses de tensión y alzas arancelarias.
Desde Beijing, el Ministerio de Comercio ratificó la extensión de la suspensión a partir de hoy, luego de las recientes rondas de negociaciones bilaterales celebradas en Londres y Estocolmo durante junio y julio. Estas reuniones apuntaron a continuar buscando una solución al conflicto.
La decisión de Trump se produjo horas antes de que expirara el plazo inicial de la tregua, que finalizaba el 12 de agosto. La prórroga era la medida esperada tras la última ronda de diálogo en Estocolmo, donde ambos países manifestaron voluntad de continuar las negociaciones.
Durante el último año, la guerra comercial llevó a Estados Unidos a imponer aranceles de hasta el 145% sobre productos chinos, mientras Pekín respondió con gravámenes de hasta el 125% sobre productos estadounidenses. En mayo, ambos países acordaron reducir estos aranceles y establecer una tregua de 90 días para buscar una solución diplomática.
En Londres, una de las reuniones claves, China autorizó la exportación de tierras raras a EE.UU., y Washington levantó restricciones en la exportación de tecnología, como los chips. Esta cooperación parcial fue un paso importante hacia la extensión de la tregua.
En paralelo, Trump presionó a China para que aumente significativamente sus compras de soja estadounidense y amenazó con sanciones por la importación de petróleo ruso, en medio de la tensión global por la guerra en Ucrania.
China, por su parte, defiende su derecho a mantener relaciones comerciales normales con todos sus socios y rechaza la presión externa. Mientras tanto, Trump prepara una histórica reunión con Vladimir Putin en Alaska, que podría influir en la dinámica de estas negociaciones comerciales.