“Todavía no puedo llorar”: el dolor de María Rosa Fugazot por la muerte de su hijo René Bertrand
A más de un mes de la muerte de René Bertrand, María Rosa Fugazot se mostró conmovida, confesó que aún no logró llorar por su hijo: “Ojalá pudiera explotar de una vez, largar, pero no puedo porque me sequé”. La actriz recordó que: “Cuando era joven lloraba con las películas, la música, todo me hacía llorar y de golpe, de grande, llego a un punto y se me corta”.
Fugazot relató que estuvo junto a él en los últimos días y que fue ella quien recibió la noticia por teléfono: “Me llamaron y me dijeron ‘ya está, se fue’”. También habló de la manera en que los médicos le anticiparon el pronóstico: “Antes ya me habían dicho ‘miré, el 80% no salen, así que…’ y yo dije ‘está bien’”.
La actriz recordó que su hijo, pese a estar muy mal, nunca perdió su disciplina ni su fe. Explicó en diálogo con Intrusos que tomaba medicación para aliviar los síntomas, pero siempre respetaba los horarios: “Él tomaba unas gotas para las arcadas y unas pastillas para el dolor… esperaba las 8 horas y nunca se adelantaba”.
En su testimonio, cuestionó la demora en llegar a un diagnóstico: “Yo siempre pensé que iba a salir adelante… primero no sabían qué era y después era metástasis. No podés estar 6 meses para diagnosticar una cosa”. Fugazot señaló que muchos estudios se retrasaban o debían pagarse para acelerar los tiempos: “Yo sentía rabia, pero él me decía ‘tranquila mamá, las cosas son así’”.
También compartió detalles íntimos de sus visitas diarias: “Yo vivo a 10 cuadras, iba todo el tiempo para ayudar y para estar porque él me llamaba… siempre fue muy independiente y ahora me decía ‘¿cuándo venís?’”. Ese cambio, dijo, le llamó la atención. “Me decía ‘te quiero ver’, pero nunca se quejó. Lo único que me decía era ‘me duele, no para’… me daba no sé qué porque parecía mi papá, hacía el mismo gesto y yo pensaba en los genes”.