Ricky Maravilla reveló detalles inéditos de su vínculo con Carlos Menem
Ricky Maravilla, ícono de la música tropical argentina, rompió el silencio sobre su estrecha relación con el expresidente Carlos Menem, en el marco del reciente estreno de su serie. A sus 79 años, el cantante salteño es el único personaje que se interpreta a sí mismo en la ficción protagonizada por Leonardo Sbaraglia y Leticia Siciliani. “Menem siempre me llamaba. Me decía: ‘Ricky, quiero que estés en cada fiesta mía, porque vos los hacés bailar aunque no les guste tu ritmo’”, recordó.
Su aparición en el tercer episodio de la serie se da durante una recreación de la fiesta por la privatización de Entel, donde Ricky interpreta su clásico "Qué tendrá ese petiso". El evento, según confirmó el propio artista, ocurrió realmente y contó con la presencia de figuras como María Julia Alsogaray y empresarios internacionales, según declaró en Teleshow. “Es real lo que se ve en la serie. Soy el único que aparece como quien fue en la realidad. Me gusta que hayan contado esas situaciones tal como fueron”, afirmó.
La amistad entre Ricky Maravilla y Carlos Menem se consolidó en los años '90, época de grandes celebraciones y notoriedad pública. El cantante participó de múltiples encuentros en Anillaco, incluso cantó la Marcha Peronista en un cumpleaños del presidente, junto a El Tula tocando el bombo. Su irrupción en ese círculo íntimo se dio tras el éxito arrollador de su tema más famoso, lo que lo llevó a escenarios impensados, como shows en Punta del Este y eventos de la alta sociedad. “Después que conquisté ese público, me llamaron de todos lados… y ahí fue cuando me llamó Menem”, recordó.
Las anécdotas que vivió junto al exmandatario son muchas y, en ocasiones, insólitas. En una oportunidad, por un error en el protocolo, Ricky terminó recibiendo al presidente en el aeropuerto antes que el propio gobernador. “Bajó del avión, me vio y me dijo: ‘Ricky, vení para acá’. Me subió a la camioneta y me hizo saludar a la gente como si fuera el gobernador”, relató entre risas. Luego, lo invitó a su residencia, donde él mismo le preparó una picada antes de ducharse. “¿Todo esto para mí?”, le preguntó sorprendido, a lo que Menem respondió: “Sí, comé que ahora vengo”.
Para Ricky, la confianza que se generó con el expresidente tuvo un origen claro. “Nunca le pedí nada, en absoluto”, aseguró, destacando que su relación se basó en la camaradería y no en intereses personales. Hoy, más de dos décadas después de aquellos tiempos, celebra haber sido parte de una época inolvidable, ahora retratada en una serie que lo muestra tal como fue.